miércoles, 2 de noviembre de 2011

APRENDER A MANEJAR LOS CELOS - VI Parte - (Basado en las Investigaciones de Ayala Malach Pines) Hoy expondre los capitulos: 15, 16 y 17.




Celos proyectados y celos delirantes



Freud diferenció los celos "normales" de los "proyectados" y los "delirantes", y a estos dos últimos los consideró patológicos.

Los celos proyectados derivan tanto de una verdadera infidelidad como de impulsos hacia la infidelidad que han sido reprimidos. Si usted ha sido infiel, o ha deseado a alguien pero no ha actuado en consecuencia, es probable que "proyecte" esa infidelidad sobre su compañero inocente. Le echará a su compañero la culpa de lo que usted hizo o quiso hacer, y reaccionará ante la amenaza proyectada poniéndose celoso.

"Sabido es que la fidelidad", escribió Freud, "sobre todo la exigida en el matrimonio, lucha siempre contra incesantes tentaciones." Incluso una persona que niega estas tentaciones, de todos modos las experimenta. ¿Cómo puede esa persona aliviar la culpa que le provoca el impulso a la infidelidad o el hecho de haberla cometido? Una forma es "proyectar sus propios impulsos a la infidelidad sobre la persona a quien deben guardarla. Este poderoso motivo puede luego servirse de las percepciones que delatan los impulsos inconscientes análogos de la otra persona y justificarse entonces con la re flexión de que aquélla no es probablemente mucho mejor."

Los celos que nacen de esa proyección, dice Freud, tienen un carácter casi delirante. (El delirio es una creencia que persiste aun cuando no tenga fundamentos en la realidad.) No obstante, los celos proyectados, a diferencia de los delirantes, casi siempre pueden ser tratados mediante una terapia psico-dinámica.

Cuando la persona celosa comprende que sus celos son producto de sus propios impulsos reprimidos hacia la infidelidad y que su compañero es una persona fiel, esa percepción suele ser suficiente para resolver el problema de celos. En el caso de los celos delirantes, la solución no es tan fácil.

Los celos delirantes son una forma de paranoia. También tienen su origen en impulsos hacia la infidelidad que fueron reprimidos, pero según Freud, en estos casos el objeto es del mismo sexo que la persona celosa. (Como veremos más adelante, los psicoterapeutas actuales tienden a disentir con Freud en este punto.) Freud decía que todos somos en alguna medida bisexuales. Los niños, antes de la etapa edípica, se sienten atraídos por el padre del mismo sexo además de por el padre del sexo opuesto. Estos sentimientos son reprimidos, pero pueden volver a surgir bajo la forma de atracción consciente o inconsciente hacia el rival en los celos adultos. Este tipo de atracción homo sexual, según Freud, es el rasgo primordial de los celos delirantes. En una tentativa por defenderse de impulsos homosexuales demasiado fuertes, el hombre celoso dice, en efecto, "No soy yo quien lo ama, es ella". Como el impulso homosexual produce mucha más angustia que el impulso heterosexual, es más probable que la defensa contra él implique una grave distorsión de la realidad.

Como ejemplo de los celos delirantes Freud presenta el caso de un joven cuyo objeto de celos era su esposa, una mujer intachablemente fiel. Los celos de este hombre se manifestaban en ataques que duraban varios días y aparecían regularmente al día siguiente de que hubiera tenido relaciones sexuales con la esposa.

La conclusión de Freud es que después de haber satisfecho su libido heterosexual, los componentes homosexuales que también resultaban estimulados por el acto sexual "se manifestaban en el ataque de celos".

Los ataques de celos se basaban en gestos "imperceptibles para toda otra persona, en los que podía haberse transparentado la coquetería natural de su mujer, totalmente in consciente". Ella había rozado distraídamente con la mano al hombre que estaba a su lado, había inclinado demasiado su rostro hacia él, o había sonreído con gesto más amable que el que solía dedicarle a su esposo en la intimidad.

El esposo estaba particularmente atento a todas estas manifestaciones del inconsciente de su mujer y sabía cómo interpretarlas. En esto se parecía a las personas que sufren paranoia, a quienes nada de lo que hacen los demás les resulta indiferente, e interpretan cada gesto, por mínimo que sea -una risa contenida, una mirada indiferente, un escupitajo en el suelo- como dirigido personalmente a ellas.

Nuestro marido celoso percibía la infidelidad de su esposa en lugar de la propia. Por la vía de prestar la máxima atención a la infidelidad de ella magnificándola al extremo podía mantener inconsciente la suya. Del mismo modo, el odio que el paranoico perseguido ve en los otros es un reflejo de sus propios impulsos hostiles hacia ellos.

Como es de suponer, Freud encuentra las razones que explican los celos delirantes del esposo en los primeros acontecimientos de su infancia. La juventud del marido estuvo dominada por un fuerte apego a su madre. De los muchos hijos que esta mujer había tenido, él, que era de claradamente el favorito, desarrolló unos celos marcada mente "normales" hacia ella. Cuando se comprometió para casarse, su deseo de una madre virginal se expresó en dudas obsesivas acerca de la virginidad de su novia. Estas dudas desaparecieron después del casamiento. En los primeros años de su matrimonio los celos brillaron por su ausencia. Luego, se involucró en un prolongado amorío con otra mujer. Cuando el amorío terminó empezó a sentirse celoso una vez más. Esta vez se trataba de celos proyecta dos, que le permitían aliviar la culpa que sentía por su propia infidelidad. El hecho de que su padre tuviera poca in fluencia en la familia combinado con "un trauma homo sexual humillante en la pubertad" representan para Freud las raíces de una fuerte atracción sexual que este hombre sentía por su suegro, que con el tiempo se convirtió en una "plena paranoia celosa".

La mayoría de los psicólogos clínicos que se dedican a trabajar con personas que tienen un problema de celos coinciden con Freud en que los celos pueden variar en su nivel de patología en un arco que va desde los celos normales a los delirantes. También coinciden con Freud en que los celos delirantes son una forma de paranoia y en que son los más difíciles de tratar y curar. Muchos no coinciden, en cambio, en que los celos delirantes sean primordialmente producto de impulsos reprimidos a la homosexualidad.

Un ejemplo del uso que un psicoanalista actual está haciendo de los conceptos de Freud acerca de los celos nos lo proporciona el análisis del doctor Pinta a propósito de la dinámica de la tolerancia patológica





La dinámica de la tolerancia patológica

Como los celos patológicos, la tolerancia patológica (aquellos casos poco comunes que describo al principio como "anormalmente no celosos") tienen su origen en el conflicto edípico. En ambos casos el individuo recrea una situación familiar de la primera infancia y deseos edípicos inconscientes. En el triángulo que forman John, Sharon y Michael, John es un hombre que sintió, al nacer su hermano, que había sido reemplazado en el amor de su madre. En su matrimonio aquella relación se ha reproducido en forma casi idéntica, y en ella Sharon representa a su madre y Michael a su herma no. En el triángulo formado por Lana, Jack y Marilyn, las semejanzas con la historia familiar de Lana son aún más sorprendentes. Jack y Marilyn desempeñan el rol de padres sustitutos en tanto que Lana juega el rol de "hermana mayor" con los hijos de Marilyn. En la terapia Lana aseguró que se sentía exactamente como solía sentirse con sus hermanos. Además, Jack le era abiertamente infiel a Lana del mismo modo que el padre de Lana le había sido abierta mente infiel a su madre.

Otro mecanismo que se ve en la tolerancia patológica y que Freud observó en los celos delirantes es la proyección de los impulsos homosexuales inconscientes. En el primer triángulo, la atracción física que John sentía por Michael era más que evidente. Establecieron una intimidad considerable que algunas veces llegó a provocar la exclusión de Sharon. En el segundo triángulo, Lana tenía una historia de homosexualidad y su atracción por Marilyn era evidente. La gran proximidad en que se daban las relaciones sexuales en la tríada implica una fuerte gratificación de los impulsos homosexuales inconscientes.

Cómo se diagnostican los celos delirantes

En el manual oficial de diagnóstico de la American Psychiatric Association (Asociación Norteamericana de Psiquiatría) -el DSM-III- se describe a los celos delirantes como una perturbación paranoica. El individuo que la sufre puede llegar a convencerse, sin la debida causa, de que su compañero (o compañera) le es infiel. La persona celosa reúne ligeros indicios de "pruebas" tales como tener la ropa en desorden, o encontrar manchas en las sábanas, y los usa para justificar su delirio. También ocurre que la persona se torna desconfiada, resentida, colérica e incluso violenta.

El manual presenta los criterios de diagnóstico que se estima que los psicólogos deben emplear para definir un caso particular de celos como delirante. Estos criterios pueden ser útiles para aquellos que están procurando determinar si sus celos, o los de su compañero, son delirantes. Los siguientes son algunos de ellos:

. Celos persistentes a pesar de que es evidente que no hay nada que los justifique en la realidad.

. Sentimientos y conducta adecuada al delirio.

. Duración del delirio de al menos una semana.

. Incoherencia, alucinaciones o delirios bizarros (por ejemplo, delirios de control, transmisión de pensamiento).

. Inexistencia de perturbación orgánica que pueda explicar el delirio.

En palabras más simples, los celos no se basan en la realidad pero no obstante persisten. Cuando esto le ocurre a alguien a quien usted ama o a quien está muy ligado, nada de lo que diga o haga



convencerá a esa persona de que usted es inocente. Lo mejor que se puede hacer en un caso así es pedir ayuda profesional.

Un ejemplo registrado en el libro de casos que acompaña al manual DSM-III nos ayudará a aclarar estos criterios. Una exitosa, y hermosa, diseñadora de interiores de treinta y cuatro años es llevada a la clínica por su esposo de treinta y siete años, un destacado abogado. El esposo se queja de que en los últimos tres años su esposa le ha estado haciendo acusaciones cada vez más estridentes de infidelidad. Ha hecho todo lo que estaba a su alcance para convencerla de su inocencia pero nada de lo que dice o hace logra conmover su convicción. Un análisis cuidadoso de los hechos revela que efectivamente no hay pruebas que permitan suponer que el esposo ha sido infiel. Cuando se le pregunta a la esposa cuáles son las pruebas que tiene, contesta con vaguedades y expresión misteriosa, pero de todos modos sigue absoluta mente segura de que está en lo cierto. Dice que puede adivinarlo en la mirada distante de su esposo, y se siente terrible mente insultada por la sugerencia de que la deslealtad es producto de su imaginación. La mujer no tiene alucinaciones, hace bien su trabajo y no tiene dificultades para pensar, aparte de su convicción acerca de la deslealtad en cuestión.

Como las pruebas parecen indicar que las quejas de infidelidad de la esposa son infundadas, la conclusión es que sus celos deben de ser delirantes. El hecho de que no tenga alucinaciones y su discurso esté bien organizado permite pensar que su delirio no es un síntoma de esquizofrenia sino de paranoia. Como suele ocurrir en la paranoia, el daño que esta mujer sufre debido a su delirio no afecta su funciona miento cotidiano fuera de la relación con su esposo. Veamos los criterios para el diagnóstico de los celos en un caso me nos extremo.



Capi... 17
                                                
Sam y Amalia




Amalia contó:

"Los celos de Sam suelen estallar cuando estamos haciendo el amor. Aparecen a menudo. Súbitamente, siento que él se retrae. La primera vez que ocurrió no supe qué pensar. Estábamos en París, pasándola de maravilla. De pronto, cuando estábamos haciendo el amor, se detuvo y me apartó con violencia... Ahora ya sé lo que eso significa. Le disgusto físicamente. No puede tocarme. Mi cuerpo le resulta repulsivo. Cuando habla de mi cuerpo dice que me imagina teniendo



sexo con otros hombres con los que estuve involucrada en el pasado. Me imagina haciendo con esos hombres las mismas cosas que nosotros cuando estamos haciendo el amor. Dice que puede verme jugando con el pene de otro hombre, o imaginar al hombre besando mis pezones, ese tipo de cosas. Piensa que el sexo que yo tenía con otros hombres era indecente, y eso le hace yerme indecente, barata, despreciable, indigna de alguien puro y sano como él.

"Cuando tuvo su último ataque de celos bramó: 'Todas las mujeres son putas, excepto Mary'. Mary es su ex esposa. A mí me dice que no la amaba. Casi nunca tenían sexo. Mary dependía de él para todo: nunca le puso gasolina al coche (que sólo ella conducía) porque no sabía qué hacer cuando entraba a una gasolinera. Cuando iba de compras, él la seguía en su motocicleta, pagaba y acarreaba las bolsas. ¿Por qué se quedó con ella diez años? Porque estaba seguro de que le era fiel. Mary no podía arreglárselas si no tenía un hombre cerca. No podía arreglárselas sin él."

El matrimonio de los padres de Sam había sido muy poco común. Su madre -una mujer excepcionalmente hermosa- tuvo un amorío con otro hombre durante muchos años. Su padre, a quien Sam describe como pasivo, débil, impotente y celoso, también tuvo sus amoríos durante el matrimonio.

Cuando Sam tenía quince años, él y su hermano fueron a comprarle a su madre un regalo para el día de la madre. Sam vio a su madre en la parada del autobús, esperando. Ella no se dio cuenta. Él se quedó observando y vio cómo un coche enorme que se acercaba se detenía junto a ella. La puerta del coche se abrió. Su madre subió. Sam pudo ver cómo su madre besaba al hombre del coche. Después, volvió a ver muchas veces aquel coche enorme aparcado cerca de la casa cuando su padre no estaba. Sabía muy bien que no debía entrar.

Por las mañanas, después de que su padre se iba, el hombre solía llamar por teléfono. Su madre se llevaba el teléfono al baño y mantenía largas conversaciones eróticas con su amante mientras Sam escuchaba a través de la puerta.

El padre de Sam debe haber descubierto el amorío, porque un día apareció con un revólver mientras su esposa tomaba el café con sus amigas. Comenzó a vociferar:

"¡Te voy a matar, eres una puta!" Sam estaba en la casa en ese momento y tuvo que rescatar a su madre de la furia de su padre.

Después de la escena de celos, su padre sufrió un colapso y tuvo que ser hospitalizado por lo que parecía ser un ataque cardíaco. Sam -el sempiterno salvador de la familia- fue quien lo llevó al hospital.

Cuando tenía dieciséis años, Sam se enamoró de una muchacha hermosa a quien él describe como "del tipo barato". Nunca fue a la cama con ella, a pesar de lo cual sufrió celos tremendos. Su primera experiencia sexual fue con una vecina, una mujer casada mucho mayor que él. No amaba a esta mujer y no sintió celos por ella. Tampoco amaba a Mary, a quien conoció a los diecisiete años. Pero Mary parecía amarlo y necesitarlo mucho, y no era del tipo de las que le provocaban celos, de modo que se casó con ella.

Vale la pena señalar que la hermana de Sam, que es diez años mayor que él, está infelizmente casada con un hombre grosero que tiene frecuentes ataques de celos en el curso de los cuales la golpea. Ella tiene muchos amoríos, pero sigue con él, con lo que replica la infidelidad de su madre y revive los berrinches de celos de su padre.

Cuando Sam conoció a Amalia, había estado separado de su esposa pero todavía no se había divorciado de ella. Aunque seguro de que era desdichado en su matrimonio, amaba a sus dos hijos y se resistía a abandonar completa mente la seguridad que le daba la familia. Pero Amalia es una mujer atractiva y encantadora (ocho años mayor que él), y Sam se enamoró de ella como nunca antes se había permitido enamorarse de nadie.

Cuando conoció a Sam, Amalia se dijo que era el hombre con quien quería casarse. Nunca lo había pensado con respecto a ningún otro hombre, y había salido con muchos. Antes de Sam, Amalia no había sido precisamente selectiva para elegir a los hombres.

Lo único que esos hombres parecían tener en común era que no estaban disponibles, fuese porque estaban casa dos o bien porque eran inasequibles desde el punto de vista afectivo. Aquello no le venía nada mal a Amalia. Como había crecido junto a un padre y una madre que habían tenido una relación simbiótica sofocante, valoraba su libertad e in dependencia. Las cosas comenzaron a cambiar después de su cumpleaños número treinta y cinco. Amalia decidió que quería tener una familia. Estaba preparada para ello y Sam era el hombre que había estado esperando.

Su romance fue apasionado. Sam iba a la casa de Amalia todos los días después del trabajo y se pasaban horas haciendo el amor con desenfreno, dulzura y pasión. El sexo nunca había sido tan excitante para Sam ni tan dulce para Amalia.

El viaje a París fue el punto culminante de su romance. Sam siempre había querido conocer París, de modo que para él era un sueño realizado. Para Amalia lo más importante era la oportunidad de estar juntos las veinticuatro horas del día, y París era simplemente un adicional maravilloso. El pasar todo el tiempo juntos la hizo darse cuenta de que aquello era lo que ella buscaba. Le dijo a Sam que quería casarse y tener un hijo. Este fue el telón de fondo del primer ataque de celos de Sam. Amalia rememora así el episodio:

"Me dice que sólo nos casaremos cuando con fíe plenamente en mí. Le preocupan ciertos la dos oscuros míos responsables de mi pasado y que podrían volver a surgir en el futuro. Puesto que fui infiel en el pasado yéndome a la cama con ex amantes mientras salía con otros hombres, ¿qué garantía tiene él de que no voy a volver a ser infiel? Después de cada ataque de celos se siente culpable y mortificado y se deshace en disculpas. Me dice que espera que yo tenga la fuerza y la paciencia para hacer frente a sus ce los. Me pide que lo ayude a superarlos. Sabe que es su problema y que yo no tengo nada que ver, pero que cuando sus celos estallan, no puede controlarlos.

"Trato de tranquilizarlo de todas las maneras imaginables. Le aseguro que nunca disfruté del sexo con nadie tan maravillosamente como con él. Le digo que mi vasta experiencia con otros hombres debería de hacerlo sentirse seguro, por que lo he elegido a él y lo amo como nunca antes había amado a nadie. Puesto que tuve todas esas experiencias sexuales ocasionales sé cómo son y no tengo el más mínimo deseo de volver a pasar por ellas. En realidad, le digo, soy yo la que debería estar preocupada, porque él ha tenido tan pocas relaciones sexuales que podría ser que todavía tuviera curiosidad y en algún momento quisiera experimentar. Para mí, todo eso es asunto terminado.

"Pero nada de lo que le digo parece importar le. Sabe que lo amo pero no puede comprender mi pasado. ¿Cómo pude haber hecho lo que he hecho? Son cosas que no parecen coincidir con la persona que él cree conocer. El hecho de que haya pasado por esas experiencias lo lleva a des confiar de mí. La amenaza que esto representa para él es tan inmensa que nada de lo que digo la conjura."

Amalia quiere saber de dónde vienen los celos de Sam, y, lo que es más importante, qué se puede hacer para curarlos. Dejemos por un momento la historia de Sam y Amalia, y analicemos estas preguntas desde la perspectiva psicodinámica.     Apuntes tomados de:  http://www.inteligencia-emocional.org/cursos-gratis/celos/index.htm        

                              
                                              Imagen de la red


EL ENEAGRAMA DE LA PERSONALIDAD: I ¿Que es?. Eneatipos 1, 2 y 3. "Pecados y virtudes"


GEORGE GURDJIEFF: Rusia 1877. El Cuarto Camino. Conocimiento del maestro perpetuado hasta nuestros. El Eneagrama ingresó en la cultura occidental a través de las Escuelas de Gurdjieff, quien trabajó con sufíes y otras escuelas tradicionales de conocimiento esotérico en oriente. Posteriormente fue desarrollado por Oscar Ichazo, boliviano y fundador del Instituto Arica, estudioso del yoga, zen...quien desarrollo una aplicación al estudio psicológico del carácter. Las enseñanzas de Gurdjieff se entregan en el cuarto nivel de nuestra Orden.



El eneagrama tiene una larga pero velada historia. Se cree que se originó en Afganistán, casi hace unos dos mil años; quizás en los primeros años de la influencia cristiana en Persia y luego se infiltró en los círculos musulmanes después de que esta religión invadiese Asia Central y el Subcontinente de India.

Hasta el presente siglo ha permanecido estrictamente como una tradición oral y secreta sólo dada a conocer a los adeptos del sufismo. Lo que en Occidente se conoce del Eneagrama tuvo su inicio con George Gurdjieff, si bien no hay una descripción escrita de dicho trabajo.

A Oscar Ichazo se le atribuye el conocimiento del eneagrama sufí en círculos académicos, primero en Chile, de donde es originario y luego en EEUU. Ichazo se educó en Bolivia y Perú y fue introducido en la tradición sufí del eneagrama por un hombre cuyo nombre él prefirió no revelar. Algunos años después Ichazo atrajo la atención de algunos miembros de Esalen (California), entre las que se encontraban Claudio Naranjo, O`Leary, Helen Palmer y otros prestigiosos psiquiatras que actualmente enseñan dicho conocimiento. El sistema del eneagrama fue introducido por primera vez de manera publica en el Curso de Experiencias Religiosas realizado en 1971 en la Loyola University de Chicago y posteriormente en distintos seminarios y talleres por todo el planeta en los que se ha podido constatar experimentalmente la validez de este sistema.

QUÉ ES EL ENEAGRAMA (Eneas=Nueve)



El modelo del Eneagrama se aplica para delinear los procesos cosmológicos y el desarrollo de la conciencia humana. Se trata de un diagrama, de una estrella de nueve puntas, que puede ser utilizado para trazar el proceso de cualquier acontecimiento, desde su principio y a través de todas las etapas de progreso de dicho evento en el mundo material, pero nuestro enfoque es psicológico y está aplicado al estudio del carácter humano.

El propósito principal del eneagrama es descubrir el tipo al que pertenecemos cada uno, descubriendo así nuestra compulsión y aprender a trabajar sobre ella, a fin de lograr en definitiva nuestra libertad, sanación y acercamiento a Dios. Es un viaje de autoconocimiento. La compulsión típica de una personalidad se experimenta como una fuerza básica que nos conduce como una fijación a reaccionar de manera irresistible especialmente cuando permanece escondida, sin reconocer por nosotros mismos. Todo ello debido a ciertas pautas o mandatos asimilados e introyectados en nuestra infancia. "Nunca confíes en nadie". Si no tomas el poder, lo perdiste." Lo mas importante es ocultar los sentimientos. "No estamos en un mundo perfecto". "Yo no valgo", "No soy digno de ser amado", "No merezco amor". Es como la imposibilidad de llegar a ser lo que somos auténtica y verdaderamente.

El descubrimiento de esta compulsión supone una ruptura de la estrategia defensiva cuidadosamente escondida que una persona ha desarrollado para su propia seguridad y una existencia significativa. Cuando esta fuerza o compulsión que nos dirige no ha sido enfrentada directamente tiene gran influencia en las decisiones que tomamos sobre los que tenemos o no que hacer y cómo pensar en nosotros mismos en relación con los demás.

"Sólo es posible cambiar aquello que se conoce"

El objetivo del Eneagrama apunta a que podamos conocernos lo más clara y nítidamente posible, para que, a través de nuestra aceptación y el reconocimiento de nuestras potencialidades y los aspectos que las opacan, podamos iniciar un camino de transformación y desarrollo individual. El Eneagrama nos permite conocer profundamente nuestro funcionamiento interno. Es un excelente método para que estemos más presentes y nos demos cuenta de qué está pasando dentro de nosotros y hacia donde nos están conduciendo nuestros automatismos.

Reconociendo nuestro estilo de personalidad podemos comenzar a trabajar sobre nuestras debilidades, mecanismos defensivos y puntos ciegos, despejando el camino de nuestro desarrollo.


El Eneagrama de la Personalidad nos va a ayudar a comprender nuestra individualidad, como seres únicos que somos. Como seres sociales, nos va a ayudar a entender nuestros vínculos y las relaciones con otras personas y, si llevamos el proceso adecuado, nos va a ayudar a mejorar la comunicación y a fortalecer nuestros lazos con los demás.

Cada persona, debe observar y reflexionar sobre sus características (eneatipo) para poder ir más allá de ellas, a lo que lo impulsa, a la fuerza básica del ser. Si tomamos conciencia tanto de nuestra compulsión como de nuestras estrategias defensivas tenemos mayor libertad personal para salir adelante y superarnos encontrando nuevas opciones para responder y manejar la vida.






Imagenes de la red








Iré exponiendo los rasgos de los distintos eneatipos según varios autores. Al principio los pondré por orden numérico. Más adelante los pondré por triadas según su organización. Cada tríada comparte hábitos emocionales y puntos de vista generales.



lOS NUEVES RASGOS SEGÚN GURDJIEFF

Según el sistema del eneagrama existen nueve tipos de personalidad humana o nueve rasgos característicos. Lo que se intenta no es salir de nuestro rasgo principal sino observarlo para combatir la automatización de nuestras vidas.





1. LA IRA. El Perfeccionista-Resentido





El tipo "uno" es la ira o la cólera, entendida en todas sus variantes y matices: irritación, frustración, insatisfacción, resentimiento, impaciencia, desdén, intolerancia, rencor.

El elevado rigor ético y de comportamiento del 1 con las exigentes expectativas que abriga respecto de sí mismo y de los demás, le hace percibir enseguida y sufrir la diferencia existente entre el ideal y la realidad. A pesar de todos sus esfuerzos y de su incansable trabajo, la realidad y las relaciones siguen siendo muy imperfectas y dejan mucho que desear. El 1 aprieta los dientes para disimular su insatisfacción y enmascarar su ira, que le produce malestar y disgusto, porque le hace dar una imagen demasiado humana e imperfecta de sí. Está convencido de que las personas educadas no tienen que airarse jamás y su insatisfacción se manifiesta y se somatiza en la tensión de su rostro y en el tono de su voz.

El 1 es una olla a presión, cuya rabia contenida y controlada, puede manifestarse bajo diversas formas, tales como:

- La superioridad: La irritación ante las limitaciones de los demás puede traducirse en actitudes de superioridad profesional, estética, intelectual, de comportamiento.

- La critica: constante inclinación a detectar instintivamente los errores y los aspectos negativos de las personas, así como a puntualizar sistemáticamente las cosas que no funcionan, tanto dentro de fuera.

- El perfeccionismo: excesiva preocupación por los detalles, debida a su obediencia a normas y autoridades abstractas, a su obediencia a normas y autoridades abstractas, a su obsesión por la mediocridad y a su impaciencia consigo mismo y con los demás.

- el moralismo: tendencia a imponer los propios criterios y juicios, adoptando un tono de sermón y de reprimenda en relación con los comportamientos considerados erróneos, el moralismo degenera a menudo en actitudes culpabilizadoras.

- El supercontrol: la tendencia a la rigidez y a la falta de espontaneidad. La tensión provocada puede dificultar la distensión, perturbar el sueño, complicar la digestión y originar ulceras, gastritis, etc.

Los unos tienen su salida buena logrando la serenidad del corazón mediante la práctica de actitudes como las siguientes:

- Educarse en la afirmación de lo que hay de bueno y positivo en uno mismo y en los demás, sin atormentarse por lo que sigue siendo incompleto e imperfecto.

- Ser conscientes de que hay distintos modos de hacer las cosas, sin absolutizar el propio y menospreciar los de los demás.

- Transformar la cólera en energía positiva, sin necesidad de juzgarla o de justificarla, sino canalizándola al servicio de la justicia y de la verdad.

- Tener paciencia y apreciar los pequeños esfuerzos sin lamentarse por los errores cometidos o las oportunidades perdidas.

- Aprender a reírse de uno mismo, desdramatizando los propios desaciertos y relativizando las angustias.

- Valorar la importancia de las cosas objetivamente, sin hacer una montaña de un grano de arena, ni de una pulga un elefante.

- Consolarse con la idea de que la salvación del mundo no depende de los propios esfuerzos y confiar en la providencia.

- Convivir creativamente con las propias limitaciones e imperfecciones.

Crítico de sí mismo y de los demás. Convencido de que existe una sola forma correcta. Se siente éticamente superior. Con frecuencia utiliza palabras como "debo" o "tengo que".

Los unos evolucionados pueden ser héroes morales con excelente capacidad crítica. Los Uno fueron niños buenos, aprendieron a portarse bien, a ser responsables y a hacer lo correcto. Aprendieron a controlarse con severidad. Trabajadores rectos independientes y perfectos. Perfeccionismo. Están en contra de las cosas como están. Ellos creen que luchan por mejorar algo. Parecen personas muy justas y de gran moralidad. Muy poca aceptación del otro. Intentan acomodar a su pareja a sus expectativas. Son amas de casa "perfectas y pulcras”. Puritanos: son más papistas que el Papa. Tienen voz firme y pronunciado mentón, la voz muy firme. Corrigen lo que está mal, se fijan en la mancha, no en el traje. Se dedican a causas benéficas Exigentes y estrictas. Exigen respeto. Piden JUSTICIA. Miedo a dejarse llevar, a la pasión. Aristócratas ordenados y limpios. La palabra ese CONTROL. Es una no aceptación de la naturaleza. Es realista, convicciones fuertes, prejuicioso y rígido. El deber está por encima del placer. Interés por los reglamentos, por las normas. Tienen la compulsión de decir "cómo debería de hacerse". Echan mano de la razón, abogacía innata.





2 EL ORGULLO. El que da



El pecado original de los 2 es el orgullo, que en la tradición cristiana ha sido considerado a menudo como el mas grave de todos los pecados. El 2 cree estar animado en su servicio por los más altos motivos y hacerlo todo sin segundas intenciones. En la práctica, le resulta bastante difícil observarse a sí mismo interiormente y percibir su subjetivismo. El aparente altruismo de esta personalidad es la manera legítima que tiene de vivir su propio egoísmo. En cierto sentido el 2 está convencido de no tener necesidad de los demás y de que los demás en cambio si tienen necesidad de el; está convencido de que él no necesita a Dios, sino que Dios tiene necesidad de su ayuda para salvar al mundo.

El orgullo, que impide la capacidad de introspección y la aceptación global, no parcial de la verdad, puede manifestarse de diversas maneras:

-La hipervaloración: tendencia a sobrevalorar los propios méritos y a creer que puede afrontarse cualquier problema contando con las propias capacidades para administrar las crisis y acudir en auxilio del prójimo. El 2 tiene una gran necesidad de sentirse necesario y/o indispensable en la vida de los demás.

- La hipersensibilidad emotiva: excesiva sensibilidad y ansiedad frente a las críticas o los indicios de ser rechazado. Cuando se siente herido, el 2 se cierra en sí mismo y se hace agresivo. De vez en cuando aparece la envidia como expresión de su necesidad de mantener dependientes a las personas de su entorno.

-El hedonismo: búsqueda del placer y de toda clase de gratificaciones, incluidas las culinarias, para compensar la falta de afecto y de ternura.

-La seducción: empleo de técnicas, verbales o no para atraer sobre sí la atención de las personas que despiertan su interés o admiración.

-La proyección: método recurrente de atribuir a los demás los propios sentimientos y necesidades, como justificación para honrarles mediante el propio servicio y disponibilidad.

La salida positiva del "orgulloso" consiste en practicar la humildad que no es otra cosa que un orgullo sanado y santificado. Verse desnudo es como verse desnudo delante de un espejo sintiendo gratitud por lo que este refleja, sin exagerar orgullosamente los propios sentimientos, imaginándolos mayores de lo que son y sin minusvalorarse negándose a aceptar lo que hay.

La humildad se practica a través de actitudes como las siguientes:

- Aceptar las propias limitaciones, necesidades y sentimientos,

- Reconocer que las propias motivaciones, a la hora de ayudar a los demás, están a menudo mezcladas con exigencias personales de fondo.

- Darse cuenta de que cuando estalla la cólera o el resentimiento es porque hay necesidades reprimidas o insatisfechas que piden ser atendidas.

- Aprender a ser uno mismo, más que esforzarse en complacer a los demás.

- Quererse a uno mismo independientemente de la utilidad práctica que uno pueda suponer para el prójimo.

- Dejarse querer por los demás, sin ceder a la necesidad de comprar o ganarse su afecto con el propio esfuerzo.

- Alegrarse cuando las personas se hacen independientes y autosuficientes.

- Encontrar espacios para estar a solas con uno mismo, como oportunidad para la profundización interior.

Exige aprobación y afecto. Busca ser amado y apreciado volviéndose indispensable para otra persona. Entregado a satisfacer las necesidades de los demás. Manipulador.

Los dos evolucionados son personas genuinamente consideradas y solícitas.

Los Dos poseen una tremenda necesidad de afecto y aprobación. "¿Les pareceré simpático?" Desean ser amados, protegidos y sentirse importantes en la vida de los demás. Durante su infancia estas personas obtuvieron amor y seguridad complaciendo las necesidades de los demás. Por ello son muy intuitivos para captar la necesidad ajena.

La persona orgullosa se siente tan maravillosa que no necesita exhibirse, pero su máxima necesidad es la atención para lo cual seduce: a cada uno le da lo que quiere. Promete más de lo que cumple. Le atraen las emociones y las caricias, necesita gente para abrazar y contactar. Es un dar para recibir un estar en el otro para que le hagan caso. Como princesas. Es una niña buena pero puede resultar fatal. Seduce con total inocencia "Ya sé que soy maravillosa, pero no lo hago queriendo".



3. LA VANIDAD. El organizador. Falsificación.





El engaño o la mentira es el pecado capital del 3, una personalidad que busca el éxito en todo cuanto hace para lo cual trata de embellecer y manipular la realidad. El 3 recurre a un montón de trucos para enmascarar la verdad o para vender sus propias ideas o productos. Es un maestro del arte de la manipulación que emplea en lugar de la honestidad, porque está convencido de que las mentiras son un modo de transmitir la verdad, pues considera que es verdadero todo lo que funciona.

La tendencia al engaño, más o menos evidente, puede manifestarse de las siguientes formas:

- La orientación al éxito: el 3 es instintivo y competitivo por naturaleza y no le interesan más que los resultados. Sabe imprimir enseguida la marcha adecuada para avanzar tanto en el campo profesional como en el de las relaciones.

- El arte de la manipulación: se expresa en su instintiva habilidad para suscitar la admiración y el favor de los demás y para exponer sus proyectos de manera convincente a la hora de conseguir todo tipo de apoyos.

- El pragmatismo: su filosofía de la vida está orientada a la acción, a posiciones y estrategias concretas. Para el 3 es verdadero lo que es práctico y no existen verdades objetivas.

- La atracción sexual: esta personalidad se sirve de sus especiales aptitudes sociales y comunicativas para despertar la atención y ganarse las simpatías, convencido de que toda conquista afectiva es un nuevo éxito.

la ambigüedad. Tendencia a vivir de dos maneras diferentes: la mas visible es la orientada al exterior y está hecha de apariencia, de imagen y de adaptación, la otra tiene que ver con el mundo interior y es mas genuina, privada y protegida.

La salida buena de los organizadores consiste en integrar la virtud de la verdad, que se cultiva mediante la práctica de actitudes como las siguientes:

- Ser transparente y jugar con las cartas boca arriba, sin esconderse detrás de la profesión, el cargo o la imagen.

- Ser consciente de las mascaras y trucos que se emplean para manipular al prójimo o a uno mismo.

- Prestar más atención a los sentimientos y las necesidades del corazón, sin proyectarse instintivamente en la acción o en los propios proyectos.

- Saber percibir las diferencias entre la acción y el sentimiento, especialmente en las relaciones interpersonales.

- Reconocer la discrepancia existente entre la imagen pública que se quiere dar y el mundo privado que se quiere esconder.

- No permitir que la eficacia sea el principal criterio para valorar las situaciones y a las personas.

- Afrontar con humildad el misterio de la cruz y el fracaso como senderos hacia la verdad de las cosas y aprender a decir "me he equivocado, discúlpame".

Busca ser querido por su rendimiento y logros. Competitivo. Obsesionado con la imagen de triunfador y con status comparativo. Maestro de las apariencias. Pueden aparentar ser más productivos de lo que son en realidad. Confunden su ser real con la identidad del trabajo. Lo tres evolucionados pueden ser líderes efectivos, buenos presentadores, capitanes de los equipos vencedores.

Los Tres fueron niños que recibían premios por sus logros y puesto que eran amados por sus logros aprendieron a reprimir sus propias emociones y a adquirir el rasgo que les garantizara el amor. La idea era esforzarse mucho para lograr el reconocimiento, asumir posiciones de liderazgo y ganar, siendo muy importante evitar el fracaso. Aparentan optimismo y bienestar, abandonando sus emociones y trabajando para obtener recompensas externas. El trepador, el ejecutivo, la "superwoman" que a todo llega.

Son muy activos y evitan el tiempo libre si no les hace escalar u obtener buenos resultados. Su autoestima depende de su rendimiento. Su vida familiar es de anuncio: "Viajamos juntos, hablamos mucho con los chicos, jugamos a tenis". Interpreta la imagen profesional requerida. Competitivos, pasión por el éxito. Sienten que son sólo lo que aparentan, una mujer puede identificarse con su bonita forma, su modo de vestir (su máscara). Muy perfecto pero alienado. "No sé quién soy, pero lograré lo que me proponga", "Debo ser el mejor para que me tengan en cuenta". Arrogantes, ambiciosos, entusiastas, enérgicos, dominantes, tipo neutro, controlado, frío en las emociones, gestos estudiados. Se encuentra mal en soledad, necesita ser admirada. No pierde las formas, solo muestra su tristeza en la intimidad.

Si estáis interesados por este tema, me gustaría que lo comentarais Gracias.

Continuara....

Apuntes tomados de: http://www.oshogulaab.com/GURDJIEFF/TEXTOS/ENEAGRAMA1.htm

http://www.personarte.com/eneagrama.htm

Así como de distintos libros de Claudio Naranjo, Ichazo.. Para seguir viendo todos los eneatipos pincha en Eneagrama aqui abajo



Ramón Gamero. Terapeuta holístico. (Cita previa 650 91 73 64 - 955 99 72 33)

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martes, 1 de noviembre de 2011

Querernos nos cura y nos hace felices.



Problemas de ingenio

Querernos nos cura y nos hace felices. Y es el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás...!!!


Hace unos días me plantearon este problema de ingenio: Hay seis vasos, tres llenos y tres vacíos, dispuestos como los de la primera imagen. El problema consiste en ordenarlos como se muestra en la imagen inferior, pero moviendo sólo uno de los vasos. La solución, al final de este artículo…








Es interesante ver que estos problemas, que al principio pueden parecer complicados o hasta imposibles de resolver, finalmente tenían una solución muy simple.

Nuestra propia existencia encierra algo así como un "problema de ingenio", cuya solución nos reportaría un bienestar desconocido: El momento presente, es decir, ese único instante en el que todas las cosas suceden, encierra un tesoro de alegría, plenitud y paz que tal vez sólo hemos experimentado en algunas circunstancias excepcionales.
Existen numerosas referencias acerca de esta posibilidad que está siempre a nuestro alcance pero que, sin embargo, normal-mente no podemos descubrir.

Algunas son historias o parábolas, como la del anciano que mendigaba sentado siempre sobre un simple cajón, que era una de sus muy pocas pertenencias y que llevaba siempre con él. Un día le pidió limosna a un Maestro que pasaba por el camino, quien se disculpó porque no tenía dinero para compartir, pero le sugirió que revisara bien su cajón, el que finalmente, para sorpresa del mendigo, resultó haber estado siempre lleno de monedas de oro. O como el relato que cuenta que durante la Creación, la felicidad quedó escondida en el interior de cada ser, para recompensar a los más sabios o valientes o simples, es decir, a los únicos que la buscarían allí.
Un Curso de Milagros llama "instante santo", a ese brevísimo momento en el que alcanzamos la consciencia de nuestra verdadera naturaleza y experimentamos ese anhelado estado de bienestar:

"Pues en el instante santo, el cual está libre del pasado, ves que el amor se encuentra en ti y que no tienes necesidad de buscarlo en algo externo…" (Texto, cap. 15, V-9.7)


"En el instante santo no ocurre nada que no haya estado ahí siempre. Lo único que sucede es que se descorre el velo que cubría la realidad." (Cap. 15, VI-6.1)
El milagro del instante santo reside en que estés dispuesto a dejarlo ser lo que es. Y en esa muestra de buena voluntad reside también tu aceptación de ti mismo tal como Dios dispuso que fueses." (Cap 18, IV-2.8)

"No es el presente lo que da miedo, sino el pasado y el futuro, mas éstos no existen. El miedo no tiene cabida en el presente cuando cada instante se alza nítido y separado del pasado, sin que la sombra de éste se extienda hasta el futuro." (Cap. 15, I-7.2)


Algunas pistas:

No hay algo que tengamos que hacer para alcanzar ese estado, sino más bien algo que tenemos que dejar de hacer.


No es realmente un problema de ingenio, porque precisamente los más inteligentes, es decir, quienes tienen un ego más complejo y desarrollado, tienen más dificultades para "resolverlo".

No podemos sacrificar el momento presente, con la esperanza de que, gracias a nuestro esfuerzo o dedicación, los "futuros momentos presentes" serán mejores: Existe sólo un momento presente.

Es necesario alcanzar antes un cierto grado de quietud o de serenidad de la mente. Las técnicas de meditación o de respiración consciente pueden ayudar.

El amor incondicional hacia nosotros y hacia los demás y la completa aceptación de nuestra condición actual, son requisitos previos.

Y, finalmente, no se trata de alcanzar un cierto estado excepcional, sino de volvernos conscientes de nuestra verdadera condición o naturaleza. Será, tal vez, algo parecido a despertar de un sueño…

Solución del "problema de ingenio":
Tomamos el segundo vaso, volcamos su contenido en el quinto y volvemos a colocarlo, ya vacío, en el segundo lugar.



Puedes ver el original en: http://www.amarseaunomismo.com/