jueves, 10 de noviembre de 2011

EL ENEAGRAMA DE LA PERSONALIDAD: V. Eneatipos 7, 8 y 9. Pecados y virtudes


7. LA GULA. El epicúreo-El escapista



El pecado de los "7" es la destemplanza. No se trata solo de una avidez limitado a los pecados de la gula, sino de una inclinación general al exceso y a la inmoderación.

El Peligro esta en idolatrar el placer, un peligro especialmente presenta en la actual sociedad del bienestar, que alimenta la cultura de la gratificación y de la satisfacción inmediata de deseos y apetitos diversos. El pecado de destemplanza puede expresarse a nivel cultural, en la necesidad de asistir a cursos, de vivir nuevas experiencias, de hacer viaje. A nivel físico en la necesidad de satisfacer al cuerpo con los placeres de la cocina y del sexo. A nivel social en la exigencia de establecer nuevos contactos, conocerá otras personas y vivir nuevas e interesantes aventuras. Si el 4 tiende a jijarse en sus carencias, el 7 considera que nunca ha experimentado lo suficiente.

La tendencia a excederse puede manifestarse de las siguientes maneras:

- El permisivismo: orientación instintiva a satisfacer las propias necesidades concediéndose la libertad de obrar de acuerdo con el deseo del momento

- El narcisismo: amor desmesurado a uno mismo, que puede traducirse en el exhibicionismo y el protagonismo o en la necesidad de aparecer como superior a los demás intelectual o socialmente.

- La seducción: el 7 puede valerse de su encanto social para resultar agradable y ganarse la benevolencia, el apoyo y la admiración de los demás.

- La falta de perseverancia: el entusiasmo demostrado ante los estímulos y las novedades se traduce en abandono frente a las dificultades, a menudo los 7 escurren el bulto cuando hay que sacrificarse, ser tenaces y seguir adelante.

- La rebelión: se da en el 7 una actitud de oposición a la autoridad, especialmente cuando esta puede turbar su optimismo o ejercer algún tipo de control sobre su libertad y su imaginación.

La salida de los "siete" consiste en interiorizar la virtud de la sobriedad, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:

- valorar cada momento con todo lo que de bueno y creativo puede ofrecer.

- llevar adelante los compromisos adquiridos, sin buscar evasiones, distracciones o cambios.

- escuchar al que sufre sin necesidad de pintar las cosas de color de rosa

- saber discernir prudentemente las prioridades. sin dejarse llevar por el impulso del momento.

- no imponer el propio ritmo ni el propio humor a los demás, sino saber adaptarse a las circunstancias y a las personas.

- amar y celebrar la vida y su aspecto gozoso, pero no a expensas del lado oscuro de la existencia.

- aceptar la enfermedad y las cruces cotidianas como aportación a la propia maduración humana y espiritual.

- experimentar el silencio y la reflexión como ocasiones para acceder a lo profundo de las cosas y no quedarse en la superficie.

Locuaz seductor, busca el placer, evita el dolor. Gastrónomo, simpático, aventurero pero evasivo del compromiso y de los límites. Abierto, compañero divertido, no termina lo que empieza, hace planes pero no los ejecuta. Vende su proyecto pero embauca a otros para que lo realicen.

Los buenos sietes pueden ser buenos teóricos, renacentistas, elegantes y amables.

Los Siete en su infancia eludieron el miedo escapando por medio de las infinitas posibilidades de la imaginación. Suele haber un padre al que se han revelado. Se acercan a las personas para tratar de atraerlas y desarmarlas con su encanto. Adictos a la planificación y a la diversión. Confunde los proyectos con la realidad es un soñador un fantasioso. No tienen límites y sientes que la vida tampoco los tiene. Ansia de satisfacción. Búsqueda del placer, que es una huida del dolor. Complacientes. Capacidad verbal extrema, charlatán. Vendedor, embaucador, tramposo, encantador, poder de persuasión. "No hay . La vida es juego. Son bastante payasos y les importa la popularidad. Utiliza la astucia, es listo. Es generoso, nunca renuncia a nada, es dulce. Su lema es "más y . Tipo gozador. Es narcisista, posee gustos exquisitos y una atracción por las experiencias cumbre. Rehúsa el compromiso o si lo hace no suele cumplir, y aunque parece poco fiable suele ser muy responsable en el trabajo y lo hace con gusto.

Es optimista y siempre ve abiertas futuras posibilidades de éxito.





8. LA LUJURIA. El mandón



El pecado original del jefe es la arrogancia y/o la lujuria. Ambas tendencias nacen de la pasionalidad y en el exceso.

La lujuria es el deseo vehemente de placeres carnales. La arrogancia es la pretensión de estar en la verdad, de imponérsela a los demás o de afirmarla sin amor. Aun manteniendo abiertas ambas tendencias, tomaremos en consideración especial la arrogancia como expresión de poder que puede manifestarse de los siguientes modos.

- El control: exigencia de dominar las situaciones, vencer en una competición, imponerse en un enfrentamiento directo, hacer respetar el propio espacio y las propias opiniones.

- El predominio de la acción: la identidad de esta personalidad esta vinculada a la acción y a los resultados concretos, con el peligro de descuidar o infravalorar la importancia de los sentimientos en las relaciones.

- El sarcasmo: a veces el 8 puede recurrir a actitudes punitivas para hacer valer su superioridad como el sarcasmo, la ironía, la intimidación y la humillación.

- La contestación: frente a las fuerzas que obstaculizan su voluntad y sus convicciones, el 8 puede oponer resistencia rechazando la colaboración, provocando el conflicto, denunciando la injusticia y asumiendo una actitud rebelde.

- La intensidad: la determinación y la aparente seguridad del 8 puede significar falta de sensibilidad a su propio mundo afectivo, inclinación a enmascarar su vulnerabilidad y falta de respeto para con la dignidad y el valor del otro.

Lo que deben aprender los jefes es interiorizar la virtud de la sencillez, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:

- Dejar que el niño que todos llevamos dentro se manifieste y pueda expresarse.

- Aprender a ser queridos y no temidos por los demás.

- Hacerse mas capaces de expresar el aspecto tierno y vulnerable de la propia naturaleza.

- Ser mas atentos y sensibles a los sentimientos propios y a los ajenos, sin tratar de negarlos o esconderlos.

- Convencerse de que nadie es autosuficiente y de que una sana dependencia de los demás es señal de humanidad y madurez.

- Reconocer que cada cual tiene su parte de verdad que ofrecer y no pretender imponer la propia.

- Aprender a adaptarse a las personas y a las situaciones sin pretender ejercer el control sobre las cosas.

- Ser pacientes con el prójimo, reprimiendo el impulso da formular juicios apresurados y sumarios sobre las personas.

Tiene que tener el control. Hace demostraciones de fuerza, le encantan las luchas de poder y los enfrentamientos. Forma de vida excesiva: demasiadas cosas, sexo, trasnochador, ruidoso. Da la cara por sí mismo y por sus amigos, combativo, extremadamente protector.

Los Ocho evolucionados son excelentes líderes, poderosos. Tratan de proteger a sus amistades de cualquier peligro.

Los Ocho describen una infancia combativa donde los fuertes eran los respetados y los débiles no lo eran. La sólida coraza del Ocho protege el corazón de un niño dependiente, prematuramente expuesto a circunstancias adversas. Para protegerse captan de inmediato las intenciones negativas de los demás. Encuentran su identidad como justicieros, enorgulleciéndose de su deseo de defender a los débiles. Su asunto principal es saber quien tiene el poder para ejercer su propio poder sobre la situación y mantener el control. Si los ocho se encuentran en una posición subordinada, minimizarán el hecho de que la autoridad posee control sobre su comportamiento y abusarán de los límites y de la interpretación de las reglas, hasta tener claro cuales serán las consecuencias. El Ocho siempre considera que la verdad siempre surge durante una riña. Los ochos no permiten que se cuestione su propia opinión. En lugar de buscar alianzas o acuerdos, su estrategia es la total usurpación del poder. El modo de liberar la sobrecarga de energía que tienen consiste en excederse, crear problemas, interfiriendo en la vida de sus amistades, excederse con la comida, el sexo o las sustancias.

Intensidad sin medida. rebeldía. No sienten culpa ni miedo. Primitivos pero no rencor, pena o vergüenza. Posesivos, celosos, agresivos, competitivos. Llevan la verdad hasta el escándalo . Gusto por los peligros, temerarios, niega las normas sociales, intolerancia a la frustración. Son la pura acción. No pide para no arriesgarse a una negativa, lo arrebatan. Atropelladores Rechaza la autoridad, rompe con todo obstáculo que le impida realizar sus deseos. No aparece por los psiquiatras.





9. LA PEREZA. El mediador



La pereza es el pecado capital del 9 que tiene el peligro de abandonarse a la inactividad y dejar para mañana lo que tendría que hacer hoy, o de dejarse influir por el humor del momento o por las decisiones de los demás. Los pecados del 9 son por "omisión" y tienen que ver con cosas que no se han hecho, con oportunidades que se han perdido y con cualidades que se han reprimido y se han mantenido ocultas. Prefiere dejar a otros, evitando los conflictos y no afrontando los problemas. La pereza puede asumir las siguientes manifestaciones:

- La resistencia al cambio: predilección por las cosas habituales y rutinarias, agresividad pasiva, tendencia a la resignación.

- El olvido de si mismo: dificultades para la introspección y para la conciencia de las propias necesidades, renuncia a los deseos para responder a las e expectativas ajenas, tendencia a desacreditarse, necesidad de pasar inadvertido.

- La compensación: tendencia a colmar la inercia mediante actividades compensatorias, como la dependencia del alcohol, de la comida, de la televisión, de la lectura o de un hobby. Trata de narcotizarse para no enfrentar las situaciones difíciles

- La distracción: inclinación a despilfarrar las energías en intereses del momento, sin objetivos de fondo hacia los que orientar el propio esfuerzo.

- Intensidad a través de las pertenencias: La imagen que el 9 tiene de si mismo está mediatizada por sus contextos de pertenencia, como la familia, el ambiente de trabajo o el grupo de amistades, que contribuyen a definir las funciones y la identidad. Y sobre todo está la búsqueda de fusión con la pareja para compensar la débil identidad personal.

La salida para los mediadores está vinculada a la capacidad de desarrollo de la virtud de la diligencia, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:

- asumir la responsabilidad por los dones recibidos, implicándose en la vida y con los demás.

- encender el fuego interior de la motivación y apretar algo mas el acelerador.

- afirmar el propio valor y dignidad, conscientes de que no es posible amar al prójimo sin amarse a uno mismo.

- desarrollar la pasión por la vida, sacando a la luz las propias energías y capacidades.

- expresar las opiniones propias y afrontar de manera constructiva los conflictos y las diferencias, evitando hacer creer a toda costa que todo es paz y armonía.

- establecer limites y plazos en la realización de los proyectos, sin perderse en infinitas distracciones o casas no esenciales.

- aprender a centrar la atención tomando la iniciativa, estableciendo prioridades y tomando decisiones.

Obsesivamente ambivalente, ve todos los puntos de vista. Conoce las necesidades de los demás mejor que las propias; agradable, manifiesta la ira en formas indirectas. Los nueve evolucionados pueden ser excelentes pacifistas, consejeros, negociadores. Los Nueve fueron niños que se sintieron ignorados durante su infancia, no se sentían escuchados y las necesidades de los demás eran más importantes que las propias. Se adormecieron y olvidaron sus verdaderos deseos procurándose pequeñas comodidades y sustitutos para el amor. Aprendieron a anestesiarse y a olvidarse de sí mismos al darse cuenta de que sus prioridades probablemente no serían consideradas. Pierden el contacto con lo que quieren al fusionarse con los deseos de los demás. Tienen dificultad en decir que no y sienten que al entablar una relación ni siquiera se han preguntado su necesidad sino la del otro. Se encarga de mantener la paz, de mediar, de estar de acuerdo con los otros. No discuten nada, enseguida asumen la opinión ajena. Son lentos se pierden en los detalles y dan rodeos. No llegan al grano de la cuestión. Sin embargo toda esa tolerancia guarda dentro de ellos un volcán de rabia a punto de erupción. Contienen la ira pero la expresan como terquedad o agresión pasiva.
Es un adormecimiento psíquico, no quieren ver ni trabajarse. Pereza de ser, de sentir su interior, Pereza a la intensidad. Su depresión es resignada. excesivo conformismo. Aspecto sano, como el campesino satisfecho, Sancho Panza. Tapan la realidad para no enfrentar el dolor. " La vida es simple, no sé porqué la gente se complica". Ni siquiera se da cuenta que sufre, está narcotizado. Se suele evadir a través del hacer cualquier cosa inútil. Aparenta no tener problemas, si bien va experimentando un empobrecimiento. Adopta valores del entorno.

Imagen tomada de la red

Apuntes tomados de:http://www.oshogulaab.com/GURDJIEFF/TEXTOS/ENEAGRAMA1.htm

EL ENEAGRAMA IV: SUBTIPOS de los eneatipos: 4, 5 y 6.

Eneatipo 4: EL ROMÁNTICO
Conservación
TENAZ
Son los llamados contra-dependientes. Prácticos, se exigen mucho de sí mismos, para esconder sus carencias. Introvertidos y sensuales. Sufren mucho en silencio. Necesitan el dolor para crecer.
Sexual
AMOR / ODIO
Encarnan el romanticismo. Son a la vez vulnerables y agresivos. Sexualidad voraz. Turbulentos y tempestuosos. Su vida gira en torno al ser querido. Celosos y envidiosos.
Social
VERGÜENZA
Se consideran absolutamente únicos. Ansían las relaciones sociales, pero se consideran siempre en desventaja y tienen miedo al rechazo. Envidiosos, sienten vergüenza sin saber por qué.

Eneatipo 5: EL OBSERVADOR
Conservación
CUEVA
Replegados, economizan al máximo el gasto de energía. Reducen sus necesidades al mínimo. Independientes, aislados y solitarios. Hipervigilantes de su espacio personal.
Sexual
CONFIANZA
Potente imaginación, se crean realidades alternativas. Utiliza la pareja para conectarse con el mundo. Se relacionan intensamente, para desaparecer sin previo aviso.
Social
TÓTEM
Encuentran un estatus social gracias a sus conocimientos y pericia. Les atraen los títulos. Maestros de sabiduría. Intelectuales y estudiosos, les gusta hablar de lo que saben. Es el sabio que vive al margen de la tribu.

Eneatipo 6: EL LEAL
Conservación
CALOR
Trabajan arduamente para crearse seguridad. Buscan relaciones seguras y son lentos en hacer amigos. Se inquietan por nimiedades y pueden padecer ansiedad y fobias. Austeros y hogareños.
Sexual
FUERZA
Manifiestan fuerza y atractivo físico, bajo una máscara de firmeza y desafío a la autoridad. Esconden sus debilidades. Hipervigilantes. Pueden reaccionar explosivamente. Volubles, con tendencia a la depresión.
Social
DEBER
Combaten la ansiedad buscando seguridad y apoyo en los amigos y aliados. Pueden reírse de sí mismos, buscando complicidad. Dependientes y obedientes. Poco decididos y conservadores.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

EL ENEAGRAMA DE LA PERSONALIDAD: III. Eneatipos 4, 5 Y 6. Pecados y virtudes.


4. LA ENVIDIA. El Romántico - La comparación



La envidia, el pecado capital de los 4 es un sentimiento provocado por el deseo de tener lo que no está al alcance de uno. Nace de percepción de la carencia de algo o de alguien. Este sentimiento puede asumir una connotación sexual (el deseo de mantener relaciones con alguna persona), social (la ambición de pertenecer a una clase privilegiada o de desempeñar un papel importante), material (la codicia de bienes físicos, casas, vestidos, alimentos...), intelectual (la atracción por personas cultas, eruditas y estimulantes).

La envidia puede manifestarse de las siguientes maneras:

- La pobreza de la imagen personal: La envidia parte de una insatisfacción por lo que se es o lo que se tiene, el individuo tiene dificultad para aceptarse y reconciliarse consigo mismo.

- La competición: el miedo a encontrarse con alguien que podría resultar mas atractivo e interesante que el lleva a l 4 a entablar una competición para no perder la batalla. La pugna puede situarse en el campo de la imagen, del vestido, del estilo de la vida, de las armas de seducción empleadas para conquistar la atención de alguien.

- La intensidad emotiva: para sentirse vivo y especial, el 4 busca todo cuanto es profundo, hermoso y doloroso, y rechaza la rutina y la vulgaridad.

- El maridaje con el sufrimiento: el sufrimiento es un aliado porque crea intensidad de sentimientos, riqueza de vida, sensibilidad exacerbada y mayor profundidad en el encuentro con los demás. A veces el 4 se desposa con el sufrimiento ensimismándose en el papel de victima o incomprendido.

-la búsqueda de afecto: la superación del sentimiento de vacío, de soledad y de abandono se produce mediante la Búsqueda de alguien que le ame de verdad, para conseguir esa relación puede hacerse dependiente del otro.

La salida de los "cuatros" consiste en saber descubrir el equilibrio y la armonía mediante la practica de actitudes como las siguientes:

- Aceptar serenamente la insatisfacción de los propios deseos.

- Aprender a satisfacerse sanando la tensión entre la atracción por lo que no hay y la repulsión por lo que hay.

- Vivir el presente, sin dejarse llevar por la nostalgia del pasado ni buscar compensaciones imaginarias soñando con un futuro maravilloso.

- No ceder a la autocomplacencia, sino encauzar las propias energías en acciones constructivas, desarrollando las propias capacidades sociales.

- Valorar con serenidad y apertura lo que es único y exclusivo y lo que es normal y ordinario, tanto dentro como fuera de uno mismo.

-Transformar las propias heridas en compasión y comprensión para con los sufrimientos de los demás.

- Recuperar el equilibrio de la propia vida sentimental.

- Amarse y aceptarse, aprendiendo a ser buena compañía para uno mismo.

Atraído por lo inaccesible; el ideal nunca está presente en el aquí y el ahora. Trágico, triste, artístico, sensible, original; concentrado en el amante ausente, la pérdida de un amigo.

Los cuatro evolucionados son creativos y pueden ayudar a mitigar el dolor en los demás; están comprometidos con la belleza y vida apasionada: nacimiento, sexo, intensidad y muerte.

De su infancia, los Cuatro recuerdan el abandono y como resultado sufren de un sentimiento de carencia y de pérdida. Se quedan concentrados en el amor perdido, en el amor imposible. Se deprimen con frecuencia. Algunos lo aceptan de forma fatalista, permaneciendo en largos periodos de autoaislamiento, otros luchan contra la depresión a través de una frenética hiperactividad, si bien los hay que pueden profundizar en lado mas oscuro de las personas a través del arte. La melancolía crea una atmósfera de dulce lamento, haciendo que los cuatro se sientan intensamente vivos en estos cambios emocionales.

Se mantienen a una distancia segura, no muy lejos para que la nostalgia familiar no se convierta en desesperación. Tiene miedo a ser nuevamente abandonado. Están en la comparación. "Aquel tiene algo que a mi me falta". Buscan seres poderosos para emparejarse, gente protectora. Tienden a despreciar a quien les ama ya que sienten: "Qué poco vale esa persona que me aprecia, siendo como soy tan poco valiosa"

Carencia, necesidad de ser llenado con algo de fuera. Están en la queja. Rasgos físicos, marcado entrecejo, falta de volumen corporal, imagen original, cara de bruja. Atraen el amor necesitando más. "Se echa al suelo para que le levanten". "Intentos de suicidio para llamar la atención". Nunca están conformes con su pareja. Intentan ampliar su cultura y conocimientos para emular a los otros, llegando a ser muy refinados o artísticos. No se conforman con ser como el otro, además quieren cortarle la cabeza. Hay cierta relación con las maneras homosexuales. Son celosos "Si me quieren, no valen lo suficiente. Críticos y mordaces







5- LA AVARICIA. El Observador-La Negación



El 5 tiende a retenerlo todo para si. tras haber construido con esfuerzo su patrimonio intelectual y su mundo personal, no está dispuesto a privarse de lo que tiene o de lo que sabe por miedo a empobrecerse. La avaricia se manifiesta en distintos contextos: en el ámbito intelectual como tendencia a no comunicar los propios conocimientos e intuiciones; en el ámbito afectivo, como inclinación a no compartir los sentimientos y a mantenerse emotivamente distante; en el ámbito social como resistencia a implicarse y a emplear el tiempo en cosas superficiales; en el ámbito material, como apego excesivo a las cosas queridas.

Las modalidades concretas en que puede expresarse la avaricia son las siguientes:

- La autonomía: el 5 tiene una especial necesidad de exclusividad e independencia, posee una gran capacidad de supervivencia y manifiesta un estilo de vida austero.

- Acumular conocimientos: esta personalidad se distingue por su especial predilección por ampliar su patrimonio intelectual mediante la reflexión y la discusión incluso sobre conceptos abstractos y mediante la lectura de temas interesantes y estimulantes.

- Distanciamiento emotivo: esta tendencia se advierte en el limitado nivel de autoconciencia emotiva, en la sensación de vulnerabilidad en la relación con las personas al nivel de los sentimientos y en el miedo a la implicación afectiva y al consiguiente peligro de dependencia.

- La huida de los compromisos: el 5 se siente incomodo a la hora de asumir compromisos a largo plazo, porque podrían privarle de la necesaria libertad e independencia. Puede por ejemplo negarse al matrimonio porque le nacimiento de los hijos le exigiría emplear un tiempo y unas energías que no esta dispuesto a sustraer a otras esferas vitales de su existencia.

- Dejarlo para mas tarde: Prefiere observar y pensar a actuar y tiende a diferir la acción y a renunciar al propio protagonismo.

La salida que tienen los "cuatro" para su crecimiento consiste en cultivar la virtud del desinterés que se practica mediante actitudes como las siguientes:

- compartir los propios conocimientos sin temor a empobrecerse.

- no dar por supuesto que la manera de pensar de uno sea superior a la de los demás, sino ser conscientes de que hay diversos tipos de inteligencias.

- tomar la iniciativa de revelar los propios sentimientos para establecer relaciones de intimidad.

- implicarse en la acción y con los demás a fin de disminuir el propio aislamiento

- esforzarse por trabajar en equipo, sin limitarse a confiar en los propios recursos.

- dejar que la vida sea maestra, mejor que depender de los propios esquemas mentales de referencia

- mantenerse en contacto con la propia corporeidad y encauzar las energías hacia la acción.

Mantiene una distancia emocional con respecto a los demás. Protege su privacidad, no se conecta. Se siente agobiado por los compromisos y las necesidades de los demás. Se aísla de los sentimientos, de las personas y de las cosas.

Los cinco evolucionados pueden poseer excelente poder de decisión, pueden ser grandes intelectuales y monjes.

Son personas tímidas, cerradas e introvertidas, les gusta vivir aislados o solos, lejos de las tensiones emocionales. A menudo desconecta el teléfono y están apartados en los grupos.

De niños, los Cinco se sintieron invadidos, por lo que guardan su espacio y su privacidad. El mundo exterior es percibido como invasivo y peligroso, así que se conforman con lo poco que tienen antes de arriesgarse a salir de casa. Y lo que tienen es gran imaginación y gran capacidad de pensamiento. Encontrarán formas de evitar el contacto. Viven su propia vida como espectadores, intentando no involucrarse. Sienten gran necesidad de afecto pero se ven paralizados para acercarse por lo que vive desconectado de sus emociones creando un enlace mental con el mundo. Son los sabios solitarios.

Avaricia de Tiempo o de energía (no sólo de dinero). Es un cerrarse para no dar. "Si doy lo poco que tengo, me quedo sin nada". Se cansa de la vida social pero en su retiro goza de cada relación con el recuerdo. Se siente carente, retiene lo que posee. Agrede mediante la retirada del cariño. Prefiere estar libre de obligaciones, huye del compromiso. Prefiere confiar en sí mismo. Se guardan lo que sienten, no lloran fácilmente. Tienen problemas sociales de comportamiento. Se amuralla para no ser invadido. Sin movimiento, como catatónicos. Desconecta del otro a través del desconectar de sí. Orden intelectual. Inaccesible. Se siente atrapado por todo.







6. LA COBARDIA. El que duda.



El pecado radical del 6 es el miedo, un sentimiento que surge cuando se prevé una amenaza y que puede deberse a causas externas o internas. La amenaza o la sensación de peligro puede ser real o imaginaria y puede guardar relación con realidades presentes o futuras. El 6 es un especialista en idear escenarios catastróficos y es prisionero de sus propias trampas mentales.

Los miedos que le torturan tienen diversos nombres: miedo al cambio, miedo a equivocarse, miedo a lo desconocido, miedo a la soledad, miedo a la critica, a la hostilidad, al engaño o a la traición...

Frente a estos miedos, encuentra seguridad y refugio en la autoridad externa y en aquellas instituciones que representan puntos firmes de referencia para su acción. Los sufíes definieron a la Iglesia Católica como una iglesia constituida por tipos 6 pensaban efectivamente que el sistema romano se basaba excesivamente en el temor y y había llevado a muchas personas a tener miedo de Dios, del clero, de los pecados mortales, de sí mismos y de su propio cuerpo. Especialmente en el periodo que precedió al Vaticano II, la Iglesia a través de la fidelidad y la obediencia a sus verdades absolutas e indiscutibles, se presentó como un lugar ideal para las personas inseguras.

El miedo de los 6 puede asumir diversas manifestaciones:

- La incertidumbre crónica: el 6 vacila, no porque esté confuso acerca de las tareas que debe realizar, sino porque cuestiona sus propias capacidades. A menudo carecen de confianza personal, dudan de sí mismas, vacilan a la hora de tomar decisiones y tienden a recoger constantemente nuevas informaciones para no correr el peligro de equivocarse.

- La dependencia: La recuperación de la seguridad personal se produce a través de la fiel observancia de reglas y normas y la obediencia a la autoridad, mientras que las situaciones no estructuradas provocan ansiedad.

- La sospecha: El 6 no se fía fácilmente de las personas y tiende a dudar de las intenciones de los demás. Presta atención a dudar de las intenciones de los demás. Presta atención a los mensajes verbales y no verbales o a los significados ocultos, desconfía y critica a quien transgrede y esta siempre atento a prevenir eventuales peligros.

- La intolerancia ante la ambigüedad: esta personalidad tiene necesidad de claridad, de llamar a las cosas por su nombre y no soporta la idea de la ambigüedad, por eso puede mostrarse rígido e inflexible frente a aspectos o interpretaciones de la verdad que no coinciden con la suya propia o que le parecen dudosas y ambivalentes.

- La búsqueda de amistad: el 6 evita el peligro de ser rechazado promoviendo una imagen positiva de si a través de la hospitalidad, la afabilidad y la amabilidad a veces pecando de obsequioso o exageradamente fiel.

La salida del "seis" está en desarrollar la virtud del valor, que puede cultivarse mediante la practica de actitudes como las siguientes:

- Consolidad la propia autoridad interior.

- Aprender a correr riesgos y a tomar decisiones para ganar confianza en uno mismo.

- Crecer mas en los valores de fondo que en las normas o en las instituciones.

- Privilegiar la acción, en lugar de obsesionarse con elucubraciones mentales teñidas de miedos y peligros a menudo imaginarios.

- Responsabilizarse de las propias opciones y acciones, sin esconderse detrás de la autoridad.

- Expresar con claridad las propias ideas sin dejarse llevar por el miedo o por la duda frente a las posibles reacciones o criticas.

- Promover la propia autonomía e independencia, tomando decisiones en sintonía con los propios valores, aunque puedan contrastar con el parecer de los demás.

- Ser audaces, no tener miedo a tener valor.

Temeroso, obediente, lleno de dudas. El pensar sustituye al hacer, teme hacerlo por temor de ser atacado al exponerse. Es leal a la causa, vacila, se siente perseguido y se rinde cuando le acorralan. Al sentirse acorralado sale a enfrentar el terror de forma agresiva.

Los seis mas trabajados pueden ser excelentes miembros de un equipo, soldados leales y buenos amigos. Trabajan en una causa de la misma manera que otros trabajan para su beneficio personal.

Los Seis, de jóvenes, recuerdan haber temido a las personas que tenían poder sobre ellas y haber sido incapaces de actuar por sí mismos. Para aliviar esta inseguridad tratan de encontrar una figura protectora sólida o ir en contra de la autoridad. Brindan lealtad a una institución protectora como la Iglesia, una empresa.. Son en extremo leales, encuentran en el grupo su identidad y su seguridad. La duda, incapacidad para decidir, miedo al castigo. Su vacilación deriva de su inseguridad.

Son paranoicos, se sienten vigilados. Son bastante tímidos, depende del subtipo (6-belleza, 6-Fuerza o 6-conservación). Lucha contra el miedo. Obediente con los de arriba, autoritario con los de abajo. Necesita apoyarse en otro, busca la alianza por temor a la propia indefensión. Tendencia a controlar sin permitirse el instinto o la intuición. Los hombres Seis tuvieron problemas con el padre. Tienen un nivel muy alto de culpa. Una vez tomada una decisión, aún continúan con la duda. Los Seis Fuerza necesitan demostrar su poder en cualquier situación para prever que nadie se le vuelva en contra, por miedo.

Imagen tomada de la red 



TERAPIA CRANEOSACRAL I, ¿Que es?, ¿En qué medida este descubrimiento ha sido significativo para el estudio de la fisiología y anatomía del sistema humano?

¿Qué es la Terapia Craneosacral?
La Terapia Craneosacral es una forma de trabajo corporal suave que tiene sus raíces en la medicina osteopática. La medicina osteopática se basa en tres contenidos fundamentales de filosofía y práctica.
El primer contenido es que la estructura y la función están recíprocamente interrelacionadas. En otras palabras, el modo en que la estructura del cuerpo se mantiene afecta al modo en que funcionamos, y viceversa.
El segundo contenido importante es que el cuerpo es una unidad integrada, tanto en su estado de salud como de enfermedad. Esto significa que el cuerpo no se puede dividir, ya que una parte influencia la otra, y hay que considerarlo como una totalidad unificada.
El tercer contenido es que el cuerpo es capaz de autosanarse; en otras palabras: el cuerpo tiene las capacidades innatas de curarse si se dan las condiciones adecuadas para que los mecanismos de curación se manifiesten.
La Terapia Craneosacral se basa en el principio de que existe una pulsación sutil que emerge en los tejidos y fluidos del núcleo del cuerpo. Esta pulsación es una expresión de la fuerza de vida básica del individuo; los primeros terapeutas craneosacrales la denominaron «Aliento de Vida». La naturaleza de esta pulsación es rítmica; tiene una fase de expansión y otra de relajación; y se expresa en todos los fluidos, huesos, tejidos, membranas, y dentro y alrededor del sitema nervioso central, aunque también es posible sentirla en todo el resto del cuerpo. Esta pulsación se denomina «Impulso Respiratorio Primario», y realiza un papel fundamental en el mantenimiento del orden e integración cuerpo/mente.
Entendemos que cuando el Aliento de Vida se expresa rítmicamente en los tejidos y fluidos del cuerpo, la salud y el equilibrio se mantienen. Sin embargo, el bloqueo o restricción de la expresión de esta pulsación es una causa fundamental y básica de muchas patologías y enfermedades.
El terapeuta craneosacral se entrena para utilizar su palpación en el diagnóstico de cómo el cuerpo se ha estructurado y funciona alrededor de los bloqueos o lugares de restricción. La forma de palpación utilizada para ayudar al cuerpo a liberar sus resistencias y bloqueos es muy suave, y ello permite que los ritmos y las pulsaciones inherentes más profundas se expresen con libertad.
El Impulso Respiratorio Primario se considera primario porque hace referencia a un proceso de vida más básico que la respiración a través de los pulmones, que se suele denominar Respiración Secundaria. La Respiración Primaria como expresión del Aliento de Vida subyace a todos los demás procesos vitales del cuerpo. Por ello, es posible que la Respiración Secundaria o el latido del corazón se detengan mientras que la Respiración Primaria continúa presente; en este caso la persona está viva.
El fundador de la Osteopatía Craneosacral, el Dr. Sutherland, relató en alguna ocasión lo que le ocurrió cuando paseaba a la orilla de un lago, y encontró a un hombre que se había ahogado. Este hombre estaba acostado en la orilla y sus señales vitales respiratorias, al igual que su ritmo cardíaco se habían detenido. Sin embargo, cuando Sutherland puso las manos en su cabeza, sintió que todavía estaba presente la Respiración Primaria. Entonces aplicó una técnica para fomentar el reinicio del Impulso Respiratorio Primario, y en un breve lapso de tiempo, el corazón de este hombre y su respiración comenzaron de nuevo, y su vida se salvó.
Sutherland descubrió que las suturas del cráneo se mueven.


¿En qué medida este descubrimiento ha sido significativo para el estudio de la fisiología y anatomía del sistema humano?


Sutherland era un estudiante de Osteopatía de principios de siglo en América, y aprendió, como los demás estudiantes de Osteopatía de aquella época, que los huesos craneales no se mueven ya que quedan fusionados y fijados en el adulto. Sin embargo, un día que estaba examinando algunas articulaciones craneales en el laboratorio observó la forma en que una de las suturas de estos huesos se superpone a la otra, y escribió al respecto: «Un pensamiento me golpeó: esta sutura está biselada como las agallas de un pez y diseñada para la Respiración Primaria». Realmente no entendió este pensamiento y ni siquiera supo de donde procedía, pero no se lo pudo quitar de la cabeza. Así que decidió realizar un experimento para probarse a sí mismo que los huesos craneales no se movían, ya que eso era lo que había aprendido. Su razonamiento era que, si los huesos craneales se moviesen (cosa que dudaba), al impedir este movimiento, los efectos de ello deberían ser perceptibles.
Así que diseñó una especie de casco con unos tornillos de ajuste a ambos lados , que podía apretar a discreción, para impedir el movimiento craneal. Se colocó el casco en su propia cabeza para experimentar sus efectos, y en un breve plazo de tiempo empezó a sentirse mal. Como el resultado de su experimento no coincidía con sus expectativas, decidió continuar experimentando por un tiempo. Después de hacer varias pruebas durante unos meses, el Dr. Sutherland comenzó a sentirse bastante enfermo y seriamente desorientado. Su mujer le suplicó que detuviera los experimentos porque ya tenía suficientes pruebas para afirmar que, cuando se impide el movimiento de los huesos craneales, aparece la enfermedad.
Estos experimentos le incitaron a investigar la causa de sus descubrimientos, a lo que dedicó el resto de su vida. Sus investigaciones le permitieron identificar y comprender niveles de funcionamiento del cuerpo más sutiles –niveles que anteriormente no habían sido identificados–, y desarrollar habilidades terapéuticas para remediar cualquier disfunción en estos niveles de funcionamiento.
El Dr. Sutherland identificó cinco aspectos fundamentales de este Movimiento Respiratorio Primario. (Ver gráfico)
El primero fue la fluctuación inherente del líquido cefalorraquídeo. Este líquido baña el Sistema Nervioso Central y, el Dr. Sutherland descubrió que al circular alrededor del S.N.C. expresa una pulsación sutil, que describió como un movimiento en forma de marea y denominó Inhalación Primaria y Exhalación Primaria. Durante la Inhalación Primaria hay una expansión y subida de los fluidos, y durante la Exhalación Primaria los fluidos descienden hacia la parte inferior del cuerpo.
El segundo aspecto del Movimiento Respiratorio Primario es la motilidad inherente del S.N.C. El Dr. Sutherland descubrió que los tejidos mismos del S.N.C. respiran y lo hacen en un movimiento rítmico que coincide con el movimiento de marea que sigue el líquido cefalorraquídeo.
El tercer aspecto fundamental es la respiración y el movimiento de lo que denominó el Sistema de Membranas de Tensión Recíproca. Este sistema esta compuesto por una banda de membranas relativamente inelástica que divide las diferentes partes del cerebro y tiene su continuidad con la capa membranosa de la duramadre en el cráneo y en la columna vertebral. Estas membranas también se mueven siguiendo las fases de Inhalación y Exhalación Primaria. El cuarto aspecto es la existencia de movimiento en las suturas craneales, algo que el Dr. Sutherland identificó y probó clínica y experimentalmente. El cráneo está formado por numerosos huesos que se articulan entre sí; estos huesos expresan un movimiento sutil pero perceptible, tanto en sus articulaciones como dentro de sí mismos. Los huesos de los seres vivos también expresan la pulsación primaria del Aliento de Vida en la forma sutil de expansión y ampliación en la fase de Inhalación y de estrechamiento en la fase de Exhalación. Como quinto y último aspecto, Sutherland identificó el movimiento involuntario del sacro entre los huesos ilíacos de la pelvis. Este movimiento ocurre en el sacro, no como resultado de movimientos voluntarios tales como andar, correr o doblarse hacia adelante, sino como respuesta directa a la respiración primaria.
En los restantes capitulos veremos:

II ¿Qué significa el concepto de «dedos pensantes»?

II Explicando el concepto de “establecer un diálogo con el organismo

II
¿En qué campos y con qué tipos de pacientes puede ser efectiva esta terapia?

III
¿Tiene efectos permanentes y duraderos?

III ¿Se utiliza esta terapia en el trabajo pre-post y perinatal
? La mayoría de las personas tienen secuelas del trauma de nacimiento, ¿cómo trabaja la Terapia Craneosacral en estos casos?

IV Profuindisando.
 Imagen tomada de la red



lunes, 7 de noviembre de 2011

APRENDER A MANEJAR LOS CELOS - VII Parte - (Basado en las Investigaciones de Ayala Malach Pines) Hoy expondre los capitulos: 18, 19, y 20



Las raíces de los celos delirantes



En su adolescencia, Sam descubrió que su madre estaba viviendo un amorío ilícito. La adolescencia es considera da el segundo período edípico. ¿Qué sucede en la mente de un joven como Sam en este período de exacerbada sexualidad cuando descubre que su madre le es infiel a su padre? Los psicoterapeutas John Docherty y Jean Ellis describen una de las posibles consecuencias.

Docherty y Ellis trataron a tres parejas en las que la queja principal eran los "celos obsesivos delirantes" de los maridos. En el curso de los tratamientos surgió un elemento sorprendentemente coincidente en estas parejas. En todos los casos, los maridos habían sido testigos en su adolescencia de cómo sus respectivas madres se involucraban en relaciones sexuales extramatrimoniales.

Las acusaciones de los maridos celosos resultaban notablemente incoherentes si se las confrontaba con un retrato realista de sus esposas. En realidad, las acusaciones eran más apropiadas para las madres de estos hombres. En un caso, el marido afirmaba que su esposa de veintisiete años estaba bebiendo en exceso y teniendo sexo con personajes indeseables. Le escuchaba las conversaciones telefónicas, le revisaba la cartera y la colmaba de reproches hasta que ella cayó de rodillas ante él y le rogó que le creyera. En el curso del tratamiento se hizo evidente que las acusaciones no tenían relación alguna con la conducta de ella sino con la de la madre de él. En su adolescencia este hombre tuvo que llevar a casa muchas veces a su madre alcohólica, que se embriagaba hasta tal punto que no podía volver sola. Había trabajado como camarera y solía confraternizar con diversos clientes más bien desagradables.

Tras observar estas discrepancias, los terapeutas profundizaron en el tema hasta que el hombre logró evocar un recuerdo que albergaba en sí una enorme carga afectiva. Un día, cuando tenía doce años, había regresado a su casa antes de lo esperado y descubrió a su madre en plena relación sexual con un desconocido. Nunca había dicho una palabra al respecto, ni siquiera cuando los amoríos de su madre se convirtieron en tema de violentas discusiones entre sus padres. Pero el episodio le había dejado un amargo resentimiento hacia su madre y un sentimiento de culpa por su deslealtad hacia su padre.

En el segundo caso, una pareja que había estado casada dos años acudió al tratamiento a causa de que el marido estaba furioso porque sospechaba que su esposa le estaba siendo infiel. El hombre había estado bebiendo mucho y se había convertido en un golpeador. Las sospechas del marido habían envenenado la relación de la pareja casi desde el principio. La mujer había aprendido a ser sumamente cuidadosa en sus interacciones con otros hombres. En las fiestas sólo podía estar con su marido o con otras mujeres, nunca con otros hombres. Él necesitaba saber dónde estaba ella a toda hora.

En el curso del tratamiento, los terapeutas volvieron a advertir que el hombre acusaba a su esposa de cosas que ella no hacía, pero que sí había hecho su madre, como por ejemplo, negligencia en las tareas domésticas. Esto los condujo a profundizar en la cuestión de las actividades sexuales de la madre del paciente. El esposo recordó que cuando era adolescente había visto a su madre en una cantina del vecindario con otros hombres. En una ocasión había llegado a su casa y la había sorprendido teniendo sexo con uno de aquellos hombres. No se lo había contado a su padre, pero desde ese momento había tratado de aislarse afectivamente de su madre.

También en el tercer caso el hombre estaba convencido de que su fiel esposa andaba en amoríos. Una vez más resultó que cuando este hombre tenía catorce años, al regresar un día a su casa después de hacer unas compras que su madre le había encargado, la había sorprendido teniendo sexo con un desconocido.

De acuerdo con la perspectiva de Freud, resulta obvio por qué la infidelidad sexual de una madre tendría un efecto tan traumático, sobre todo cuando ésta ocurre en la temprana adolescencia del sujeto, un período caracterizado por un re surgimiento edípico. En la medida en que la madre ha de mostrado que está sexualmente disponible para cualquiera además del padre, el adolescente experimenta una marcada intensificación de las fantasías edípicas y un impulso a satisfacerlas. Sin embargo, a pesar de que la madre parece estar más disponible sexualmente para el muchacho, en realidad no lo está. Su promiscuidad no constituye, en efecto, más que una coquetería.

El trauma puede explicar también la agresión que acompaña a veces a los celos en estos casos. Docherty y Ellis explican: "La furia que siente el hijo por ser el segundo mejor en la situación edípica resulta exacerbada de una manera más grave, profunda y dañina. Ahora, no sólo es el segundo mejor respecto a su padre sino respecto a un desconocido que no tiene ningún derecho sobre su madre. Al ponerle los cuernos al padre, la madre lo convierte en segundo mejor. Así, el hijo no puede apelar a la identificación con el padre para alcanzar un lugar preponderante. Está condenado inevitablemente a quedar situado en un lugar de segunda categoría". Es significativo que los tres hombres hayan descrito a sus padres como individuos pasivos, muy trabajadores y sufridos. Podemos agregar a la lista la descripción que hizo Sam de su padre como pasivo, débil e impotente.

No es necesario que el adolescente sea testigo presencial del acto sexual de su madre para que el trauma ocurra. El hecho de descubrir su infidelidad (en la forma en que Sam lo hizo) o de verla flirteando abiertamente con otros hombres puede ser suficiente.

La furia que el joven experimenta cuando descubre la infidelidad de su madre es enorme, lo mismo que su necesidad de reparar el trauma. ¿Cómo lo consigue? Una forma es casarse con una mujer que nunca será infiel, y luego acosarla permanentemente con acusaciones de infidelidad infundadas.

Para cada uno de estos hombres, la esposa fiel re presenta a su madre tal como ella debería haber sido en sus fantasías infantiles. Pero acusan a sus esposas de ser infieles como sus madres lo fueron en la realidad. Las acusaciones permiten repetir la escena del trauma infantil, pero esta vez con un final diferente. Se supone que las constantes protestas de fidelidad de la esposa ayudan a reparar la terrible realidad de la traición materna. Sin embargo, ningún gesto tranquilizador es suficiente porque el trauma fue ciertamente enorme, la esposa no es la madre y la situación, de hecho, no es la misma.

Esto ayuda a explicar por qué las personas que sufren celos delirantes evitan las situaciones que podrían procurarles pruebas positivas de sus sospechas. En realidad no quieren creer que su compañero les ha sido infiel. Al contrario, quieren estar convencidas de que a diferencia de sus padres y de la situación que vivieron en la infancia, esta vez ellas son el "número uno" para su fiel compañero.

La elección de una esposa fiel y la práctica de acosarla con acusaciones infundadas es una de las maneras en que un hombre puede intentar superar el trauma que le provocó la traición de su madre. Otra forma es elegir una compañera infiel que le proporcionará amplias oportunidades de enfrentarse con el trauma infantil. En este caso los celos no son delirantes: derivan de una situación real. Sin embargo, no están bajo completo control del yo consciente. Representan una "compulsión a la repetición", una necesidad irracional de revivir una experiencia traumática. En un caso así, la persona adulta busca situaciones en las que parece dominar conflictos y traumas de la infancia reprimidos, aun cuando los verdaderos conflictos sigan estando reprimidos.

No todas las personas que sufren celos delirantes tienen un progenitor que fue sexualmente infiel cuando ellas eran adolescentes. Otra causa mencionada en la literatura científica es la falta de gratificación, o el exceso de ella, por parte de los padres en los primeros años de vida, que dejan a la persona en una situación en la que siente la necesidad crónica de que el amor de los otros la engrandezca y de desconfiar de sus rivales. (El término clínico es narcisismo). Este tipo de personas se involucran en relaciones sentimentales para reafirmar su autoestima. Al hacerlo reviven inconscientemente su infancia.

Otra causa de los celos delirantes descubierta durante el tratamiento de cinco mujeres es la identificación con la mayor libertad y oportunidades de que goza el esposo. La identificación las conducía a tener vívidas fantasías en las que su esposo seducía a otras mujeres, o en las que ellas mismas actuaban como sus esposos en el acto de seducción. Según sus terapeutas, la necesidad de las mujeres de identificarse con sus esposos era producto de su baja autoestima, que puede estar relacionada con la posición subordinada de la mujer en nuestra sociedad patriarcal.

En los hombres, otra causa de los celos delirantes relacionada con la autoestima es la pequeñez real o su puesta del pene. El trabajo clínico con los hombres que sufren este problema indica que se sienten en desventaja respecto de otros hombres en la lucha por conseguir y mantener una compañera. Su sensación de ineptitud -que también es corriente entre los esposos impotentes, las es posas frígidas, los hombres mayores casados con esposas jóvenes y las mujeres poco agraciadas casadas con hombres guapos- es caldo de cultivo para el advenimiento de los celos delirantes.

El alcoholismo también puede contribuir a los celos delirantes. Según algunos psicoterapeutas, los delirios de celos que aparecen en el alcoholismo y la paranoia son des encadenados por cambios químicos en el cerebro y poco tienen que ver con los acontecimientos que se desarrollan en el entorno de la persona, sea en la infancia o en la situación actual. En consecuencia, el tratamiento que se recomienda para estos casos es farmacológico, es decir una terapia con medicamentos. Otros terapeutas creen que la mejor manera de tratar los celos delirantes es con una combinación de terapia con medicamentos y psicoterapia.' Sin embargo, la mayoría de los terapeutas que adoptan una orientación psicodinámica coinciden con Freud en que los celos delirantes son una defensa, o el producto de una defensa, contra recuerdos reprimidos y que por lo tanto así deberían ser tratados a través de una psicoterapia individual.

Ahora que hemos explorado algunas de las teorías acerca de las raíces inconscientes de los celos podemos volver a Sam y Am


                                                  Otra vez con Sam y Amalia

Tras enamorarse de una mujer como su madre (promiscua y atractiva) y después de experimentar los intensos celos que una relación así puede generar, Sam eligió para casarse una mujer a la que no amaba y que, por su dependen cia de él, no cabía duda alguna de que le sería fiel. Funcionó. A lo largo de los años, Sam nunca sintió en su matrimonio el aguijoneo de los celos. El precio fue que tampoco sintió el éxtasis del amor, sino simplemente una suerte de cómoda seguridad. Por un tiempo le alcanzó con esto.
Todo sería sin duda muy diferente con Amalia, una mujer atractiva que había tenido muchos contactos sexuales con otros hombres, igual que su madre. Una relación con ella tenía que ser no sólo más apasionada sino también afectivamente más riesgosa.
Los celos de Sam con respecto a Amalia no eran totalmente delirantes: no la acosaba reprochándole amoríos imaginarios con otros hombres. Estaba celoso de los hombres con los que ella efectivamente había tenido amoríos y con los que, hasta donde él sabía, podía volver a tener los. Sin embargo, los celos de Sam tampoco eran raciona les, porque no eran congruentes con la realidad. Sam sabía que Amalia lo amaba y le era fiel, pero a pesar de ello no podía dejar de imaginarla con otros hombres, hombres que a ella ya no le interesaban.
¿Por qué alguien imagina cosas que le causan sufrimiento?
Uno de los factores que contribuían a los celos de Sam era un mecanismo inconsciente llamado "disociación proyectiva". La parte "disociada" es una parte no aceptada de nosotros mismos que proyectamos en otra persona. Hacemos esto porque es más fácil tratar con los rasgos negativos de otra persona que con esos mismos rasgos si los reconocemos en nosotros mismos. Si pensamos que somos lascivos e inmorales, podemos tratar de hacer frente a estos sentimientos difíciles. También podemos hacer algo mucho más fácil: elegir alguien apropiado y proyectar esas cualidades sobre esa persona. Así podemos manejar estos sentimientos sin tener que reconocer que están dentro de nosotros.
En el caso de Sam, la parte "disociada" era la parte de sí mismo que era como su madre: inmoral, lasciva, infiel. Sam no podía aceptar que era como su madre. No podía aceptar que tal vez, y sólo tal vez, él también hacía lo impensable (por ejemplo, desear a su propia madre). Una vez que disoció esa parte de sí mismo y la reprimió, pudo convencerse de que era puro y moral.
Pero la parte disociada seguía tratando de expresarse, y se expresó en la relación de Sam con Amalia. Sam proyectó sobre Amalia sus propios deseos prohibidos y la imagen internalizada de su madre infiel.
Si bien en su infancia Sam no pudo hacer nada cuando descubrió la infidelidad de su madre, como adulto tenía un cierto control sobre una situación similar. Podía castigar a Amalia (que representaba a su madre) por sus relaciones con otros hombres rechazándola sexualmente y negándose a casarse con ella. Sin embargo, resulta revelador que Sam haya comenzado a hacer esto sólo después de que estuvo seguro de que Amalia lo amaba y no le sería infiel.
Además de volver a poner en acto el trauma infantil de la traición materna, los celos cumplieron dos funciones importantes para Sam. Primero, le dieron una excusa "legítima" para posponer su divorcio de su esposa y su casamiento con Amalia. Segundo, le permitieron desarrollar fantasías sexuales que, habida cuenta de que se percibía como puro, moral e inocente, le resultaba difícil admitir para sí mismo. Los celos le dieron una excusa para imaginar los detalles de las relaciones sexuales de Amalia con otros hombres e interrogarla acerca de ellos.
Si a usted le preocupa la intensidad de sus celos (o de los de su compañero) -las "locuras" que siente, piensa y hace cuando los celos le acometen- debe analizar dos preguntas. La primera: ¿es posible que sus celos no sean sola mente una reacción a la conducta de su compañero, sino también una actualización de un trauma infantil? En otras palabras, ¿cuáles son las raíces de sus celos? ¿Ha visto usted a su padre o a su madre en situaciones de infidelidad? ¿Alguno de sus padres se ha mostrado inusualmente celoso? ¿Alguna vez ha sido testigo de una violenta explosión de celos entre sus padres?
La segunda pregunta es: ¿qué gratificaciones secretas obtiene usted cuando los celos le dominan? ¿Qué función cumplen los celos para usted? ¿Le procuran una afirmación del amor y la fidelidad de su compañero? ¿Obligan a su compañero a comportarse de una manera más reservada o "considerada" cuando están juntos en público? ¿Le permiten proyectar sus propios impulsos hacia la infidelidad? ¿Son una forma de castigarse a sí mismo? ¿Son su modo de permitirse incurrir en fantasías sexuales?


Capi.. 20                       Una evaluación del enfoque psicodinámico

El enfoque psicodinámjco nos ayuda a comprender los celos haciéndonos conscientes de la existencia de fuerzas inconscientes. Estas fuerzas explican conductas que de otro modo son difíciles de comprender, tales como la elección que una persona celosa hace de un compañero infiel, sus esfuerzos por lograr la confirmación de sus peores te mores, su tendencia a empujar al compañero hacia el rival, o a obsesionarse con imágenes dolorosas en las que su compañero aparece abrazándose apasionadamente con ese rival. Esos pensamientos y conductas acrecientan el sufrimiento de la persona celosa. Pero, como hemos visto, le aportan también una defensa contra sentimientos y pensamientos aún más perturbadores.
Otra contribución del enfoque psicodinámico es la descripción de las raíces que los celos en la edad adulta tienen en las experiencias infantiles. Según Freud, estas experiencias afectivas están asociadas con la etapa edípica. Puesto que consideraba que estas experiencias eran universales, Freud estaba seguro de que el volver a experimentarlas como celos en la edad adulta era algo inevitable y universal.
Otros autores de orientación psicodinámica piensan que el origen de los celos podría remontarse incluso a una época anterior a la etapa edípica. Cuando un niño hambriento llora y su madre no acude a atenderlo, el bebé experimenta una angustia, una impotencia y un miedo a ser abandonado tremendos. Estos temores son universales, y en consecuencia los celos, que son su manifestación en la vida adulta, son también universales.
En cada uno de nosotros hay un niño que en algún momento de su infancia se sintió abandonado y atemorizado, un niño que lloró de dolor y se enfureció de frustración. En todos nosotros hay una añoranza de la completa seguridad que sentimos en nuestras primeras semanas de vida. Todos sentimos de alguna manera resentimiento por tener que compartir el amor con un hermano o un padre. Tal vez no recordemos esos sentimientos pero los llevamos con nosotros. Con frecuencia nos impulsan a reaccionar en formas exageradas e inapropiadas ante los factores desencadenantes de los celos.
Puesto que los terapeutas de orientación psicodinámica piensan que los celos expresan y al mismo tiempo disfrazan algunos de nuestros deseos y temores más profundos, los tratan primordialmente como un problema psicológico de la mente del individuo celoso. Otros enfoques cuestionan tanto los supuestos como los métodos del enfoque psicodinámico.
Al leer esta sección es probable que usted haya pensado que los celos no pueden ser tan sólo el producto de los acontecimientos de nuestra infancia revividos por nuestro in consciente. ¿Qué habría que pensar de los acontecimientos reales que amenazan nuestra relación y desencadenan nuestros celos? En efecto, una de las principales críticas que se le plantea al enfoque psicodinámico está dirigida a su tendencia a no considerar la realidad que puede haber despertado los celos, y a dar por supuesto que todos los celos son en cierta medida delirantes: un producto de nuestra propia mente sin ninguna relación con la realidad. Y a la poca atención que se le presta a la infidelidad concreta, excepto a veces para mostrar cómo nosotros provocamos, o en algún sentido deseamos, la traición que despertó nuestros celos.
Otra crítica que se plantea está dirigida a la tendencia del enfoque psicodinámico a culpar al individuo por elegir o crear las circunstancias que dan lugar al problema de celos. Los terapeutas de orientación psicodinámica tienden a ignorar lo que los celos indican acerca de cualquier otra cosa que no sea el individuo celoso.
El enfoque psicodinámico también es criticado por los defensores de otros enfoques por poner demasiado énfasis en el rol de lo inconsciente y no el suficiente en las expectativas conscientes y los acontecimientos reales que provocan un problema de celos y ayudan a mantenerlo en vigencia.
Otra de las críticas está dirigida a la tendencia a poner demasiado el acento en el papel que las experiencias infantiles desempeñan en la aparición de un problema de celos y no lo bastante en las fuerzas que operan en la actualidad, sobre todo en la dinámica de la relación.
En la próxima sección analizaremos el enfoque sistémico, que ofrece una alternativa al enfoque psicodinámico.


viernes, 4 de noviembre de 2011

EL ENEAGRAMA II: SUBTIPOS de los eneatipos 1, 2 y 3



SUBTIPOS

Cada una de las nueve tipologías posee tres variantes instintivas, que se fundamentan en los tres instintos primarios que motivan el comportamiento humano: el instinto de conservación, el instinto sexual y el instinto social. Estas variantes guardan relación con nuestra particular forma de relacionarnos con las cosas y las personas y se encuentran muy mediatizadas por la naturaleza biológica del individuo y por las experiencias de la infancia.
Eneatipo 1: EL PERFECCIONISTA
Conservación
PREOCUPACIÓN
Obsesionados por su propia imperfección, tienden a perfeccionar el entorno inmediato. Muy reprimidos, detallistas y críticos. Se preocupan por su bienestar material (economía y salud).
Sexual
CELO
Desean una relación perfecta con su pareja. Temen el abandono, aunque no lo reconozcan. Crítico y celosos con su pareja. Tensión entre su moralidad y su apetito sexual.
Social
CRUZADO
Se creen representantes de valores objetivos y portavoces de los demás. Moralistas, expertos en descubrir las injusticias sociales. No soportan que se les contradiga. Rígidos y apegados a normas.

Eneatipo 2: EL SERVICIAL
Conservación
PRIVILEGIO
Orgulloso de sus constantes sacrificios por los demás, exigen un trato preferencial. Necesitan sentirse atendidos, pero no lo piden abiertamente. Hogareños, se entregan sin descanso.
Sexual
SEDUCCIÓN / AGRESIÓN
Adictos a intimar con los demás, a todos los niveles. Quieren ser el mejor de los confidentes. Seductores en extremo, pueden llegar al asedio y a la manipulación
Social
AMBICIÓN
Les gusta ser el centro, buscan popularidad y estatus social intimando con gente importante. Dan consejos, sin aceptar críticas ni sugerencias. Paternalistas, organizadores de fiestas, con agenda apretada.

Eneatipo 3: EL EFICIENTE
Conservación
SEGURIDAD
Adictos al trabajo, pueden descuidarse a sí mismos y sus relaciones. Necesitan una base material segura y estable. Les cuesta relajarse. Detallistas y eficientes..
Sexual
SEX-APEL
Deseo impulsivo de ser valorados y queridos. Desarrollan una imagen atractiva, seductora. Conquistadores y promiscuos. Desean impresionar deslumbrando. Encarnan el ideal de su sexo en su cultura.
Social
PRESTIGIO
Adictos a los títulos y premios. Competitivos, pueden llegar a la mentira para conseguir un alto estatus social. Temen el fracaso. Camaleónicos. Amplia red de contactos.