jueves, 6 de diciembre de 2012

CURSO DE MILAGROS- DIA 336 capitulo y leccion


VIII. El anti-Cristo

1. ¿Qué es un ídolo? 2¿Crees saberlo? 3Pues los ídolos no se reco­nocen como tales y nunca se ven como realmente son. 4Ése es su único poder. 5Su propósito es turbio, y son a la vez temidos y venerados porque no sabes para qué son, ni para qué se concibie­ron. 6Un ídolo es una imagen de tu hermano a la que atribuyes más valor que a él. 7Sea cual sea la forma de los ídolos, los inven­tas para reemplazar a tu hermano. 8Y esto es lo que nunca se percibe o se reconoce. 9Mas así es, trátese de un cuerpo o de una cosa; de un lugar o de una situación; de una circunstancia o de un objeto que se posea o se desee; de un derecho que se exija o de uno que ya se tenga.

2. No dejes que las formas que adoptan te engañen, 2pues los ídolos no son sino sustitutos de tu realidad. 3De alguna manera crees que completan tu pequeño yo, ofreciéndote así seguridad en un mundo que percibes como peligroso, y en el que hay fuer­zas que se han aglutinado a fin de quebrantar tu confianza y destruir tu paz. 4Crees que los ídolos tienen el poder de remediar tus deficiencias y de proporcionarte la valía que no tienes. 5Todo aquel que cree en ellos se convierte en esclavo de la pequeñez y de la pérdida. 6Y así, tiene que buscar más allá de su pequeño yo la fuerza necesaria para levantar la cabeza y emanciparse de todo el sufrimiento que el mundo refleja. 7Ésta es la sanción que pagas por no buscar en tu interior la certeza y la tranquilidad que te libera del mundo y que te permite alzarte por encima de él, en quietud y en paz.

3. Un ídolo es una falsa impresión o una creencia falsa; alguna forma de anti-Cristo que constituye una brecha entre el Cristo y lo que tú ves. 2Un ídolo es un deseo hecho tangible al que se le ha dado forma, que se percibe entonces como real y se ve como algo externo a la mente. 3No obstante, sigue siendo un pensamiento y no puede abandonar la mente de la que procede. 4Ni tampoco su forma es algo separado de la idea que representa. 5Toda forma de anti-Cristo se opone a Cristo. 6Y pende ante Su faz como un os­curo velo que parece separarte de Él, dejándote solo y desampa­rado en las tinieblas. 7La luz, sin embargo, está ahí. 8Una nube no puede apagar el sol. 9Ni un velo puede hacer desaparecer aquello que parece dividir, ni atenuar en lo más mínimo la luz misma.

4. Este mundo de ídolos es un velo que cubre la faz de Cristo porque su propósito es separarte de tu hermano. 2Es un propó­sito tenebroso y temible, y, sin embargo, es un pensamiento que ni siquiera tiene el poder de cambiar una brizna de hierba de algo vivo a un signo de muerte. 3Su forma no está en ninguna parte, pues su fuente está en aquella parte de tu mente de la que Dios está ausente. 4¿Dónde se encuentra este lugar del que se ha excluido y se ha mantenido aparte lo que está en todas partes? 5¿Qué mano podría alzarse y obstruir los designios de Dios? 6¿De quién es la voz que podría exigir que Él no entrase? 7Lo que se cree "más-que-todo" no es algo que deba hacerte temblar o que deba acobardarte. 8El enemigo de Cristo no está en ninguna parte. 9No puede adoptar ninguna forma en la que jamás pueda ser real.

5. ¿Qué es un ídolo? 2¡Un ídolo no es nada! 3Se necesita creer en él para que parezca cobrar vida, y se le tiene que dotar de poder para que pueda ser temido. 4Su vida y su poder son el regalo que le da el que cree en él, y esto es lo que el milagro restituye a lo que sí tiene vida y poder dignos del don del Cielo y de la paz eterna. 5El milagro no restaura la verdad, que es la luz que el velo no pudo apagar. 6Simplemente descorre el velo, y deja que la verdad brille libremente, al ser lo que es. 7La verdad no necesita que se crea en ella para ser lo que es, pues ha sido creada, y, por lo tanto, es.

6. Un ídolo se establece creyendo en él, y cuando la creencia se abandona, el ídolo "muere". 2Esto es lo que es el anti-Cristo: la extraña idea de que hay un poder más allá de la omnipotencia, un lugar más allá del infinito y un tiempo que transciende lo eterno. 3Ahí el mundo de los ídolos ha sido establecido por la idea de que ese poder, lugar y tiempo tienen forma, y de que configuran el mundo en el que lo imposible ha ocurrido. 4Ahí lo inmortal viene a morir, lo que todo lo abarca a sufrir pérdidas y lo eterno a convertirse en esclavo del tiempo. 5Ahí lo inmutable cambia, y la paz de Dios, que Él otorgó para siempre a toda cosa viviente, da paso al caos. 6Y el Hijo de Dios, tan perfecto, impeca­ble* y amoroso como su Padre, viene a odiar por un tiempo, a padecer y finalmente a morir.

7. ¿Dónde están los ídolos? 2¡En ninguna parte! 3¿ Podría haber brechas en lo que es infinito? a¿Podría haber un lugar en el que el tiempo pudiese interrumpir la eternidad? 4Un paraje de oscuri­dad allí donde todo es luz o un sombrío nicho dentro de lo que es infinito no tiene un lugar donde poder existir. 5Los ídolos están más allá de donde Dios ha establecido todas las cosas para siem­pre, y donde no dejó cabida para nada, excepto Su Voluntad. 6Un ídolo no es nada, ni se encuentra en ninguna parte, mientras que Dios lo es todo y se encuentra en todas partes.

8. ¿Cuál es, entonces, el propósito de los ídolos? 2¿Cuál es su fina­lidad? 3Ésta es la única pregunta para la que hay muchas respues­tas, dependiendo de a quién se le haya preguntado. 4El mundo cree en ídolos. 5Nadie viene a él a menos que los haya venerado y trate todavía de buscar uno que aún le pueda ofrecer un regalo que la realidad no posee. 6Todo idólatra abriga la esperanza de que sus deidades especiales le han de dar más de lo que otras personas poseen. 7Tiene que ser más. 8No importa realmente de qué se trate: más belleza, más inteligencia, más riqueza o incluso más aflicción o dolor. 9Pero para eso es un ídolo, para darte más de algo. 10Y cuando uno falla otro viene a ocupar su lugar, y tú esperas que te pueda conseguir más de otra cosa. 11No te dejes engañar por las formas en que esa "otra cosa" se manifiesta. 12Un ídolo es un medio para obtener más de algo. 13Y eso es lo que va en contra de la Voluntad de Dios.

9. Dios no tiene muchos hijos, sino uno sólo. 2¿A cuál de ellos se le puede dar más y a cuál menos? 3En el Cielo el Hijo de Dios no podría por menos que reírse de la idea de que un ídolo pudiese interrumpir su paz. 4El Espíritu Santo habla en nombre de ese Hijo, y te dice que los ídolos no tienen ningún propósito aquí. 5Pues más que el Cielo jamás podrás tener. 6Y si el Cielo se encuen­tra en ti, ¿por qué ir en pos de ídolos que lo menoscabarían, cre­yendo que te van a dar más de lo que Dios os otorgó a tu hermano y a ti, en cuanto que uno con Él? 7Dios te dio todo lo que existe. 8Y para asegurarse de que no lo pudieses perder, se lo dio también a toda cosa viviente. 9Y así, toda cosa viviente es parte de ti, así como de Él. 10Ningún ídolo puede hacer que seas más que Dios. 11Mas nunca estarás satisfecho siendo menos.

LECCIÓN 336

El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.

1. El perdón es el medio a través del cual a la percepción le llega su fin. 2El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. 3Pues las imágenes y los sonidos tan sólo pueden servir, en el mejor de los casos, para evocar el recuerdo que yace tras todos ellos. 4El per­dón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto. 5Sus blancas azucenas refulgen en la mente, y la instan a regresar y a mirar en su interior para encontrar lo que en vano ha buscado afuera. 6Pues ahí, y sólo ahí, se restaura la paz interior, al ser la morada de Dios Mismo.

2. Que el perdón elimine en la quietud mis sueños de separación y de pecado. 2Y que entonces pueda mirar, Padre, en mi interior y descubrir que Tu promesa de que en mí no hay pecado es verdad; que Tu Palabra permanece inalterada en mi mente y que Tu Amor reside todavía en mi corazón.



 

martes, 4 de diciembre de 2012

CURSO DE MILAGROS- DIA 335 capitulo y leccion


LECCIÓN 335

Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.

1. Perdonar es una elección. 2Nunca veo a mi hermano tal como es, pues eso está mucho más allá de la percepción. 3Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad. 4A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos. 5Elijo lo que deseo contemplar, y eso, y sólo eso, es lo que veo. 6La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia. 7Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia.

2. ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano? 2Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí. 3En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Ti.

lunes, 3 de diciembre de 2012

El Doble – La Teoría del desdoblamiento


Todos tenemos un doble.

Nuestro doble, no es el cuerpo astral o etérico del que algunos hablan. Es verdaderamente nuestro “yo”, en otra dimensión.

Teoría del desdoblamiento: el horizonte de una partícula se convierte en partícula de un horizonte más grande.

Alfa-omega….omega-ALFA…..OMEGA-ALFA…

La palabra griega oura = división del tiempo. Desconocida hasta ahora.

Los que habían creado el griego sabían a ciencia cierta que existía un desdoblamiento de los tiempos debido a “aceleraciones sucesivas” de su transcurrir y que para vivir había que utilizar: un pasado – un presente – un futuro – !!! al mismo tiempo !!!

Imaginemos dos mundos idénticos que transcurren a diferente velocidad, uno más lento y el otro más rápido, de tal forma que éste más rápido (imperceptible por tanto al otro) puede informar sobre lo que acontece a este más lento y así poderse beneficiar de esta información y tomar el camino más adecuado en el vivir cotidiano.

Imperceptible porque p. ej. cuando vamos al cine no somos capaces de captar los mensajes subliminales que nos pasan en medio de las películas, debido a su velocidad.

Así un desdoblamiento también puede ser imperceptible.

 

Ahora bien, ¿como se intercambia la información?

La información se intercambia mediante aperturas entre los distintos tiempos. Estas “aperturas temporales” imperceptibles, son aceleradores del transcurso del tiempo que nos arrastran hacia otros espacios a velocidad prodigiosa.

Todos nos desdoblamos, pero vamos a tal aceleración que es imposible que lo podamos percibir, también por nuestra interrupción periódica de la visión. P ej luces en discotecas (visión lenta al cambio de luz o rápida).

El desdoblamiento pone luz en la oscuridad. Los tiempos imperceptibles son siempre tiempos reales pero oscuros, en donde se fabrican futuros instantáneos. Sin estos potenciales, la vida es imposible.

Nuestro “doble” es verdaderamente otro “yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento.

De manera esquemática podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. Toda partícula emite y recibe ondas. Todo organismo recibe informaciones para vivir y sobrevivir.

El presente actualiza futuros potenciales creados por el pasado. Un cambio de pensamiento de un segundo crea numerosos potenciales de equilibrio en un tiempo acelerado, cuya síntesis instantánea en nuestro tiempo, conllevaría una puesta en forma rápida de apariencia milagrosa.

Nuestro “doble” experimenta muy rápidamente nuestro futuro y, por aperturas imperceptibles entre los dos tiempos, intercambio permanentes de informaciones nos llevan por el buen camino.

Ahora bien, ¿cómo dejarnos guiar por esta parte de nosotros mismos que, desde pequeños, hemos aprendido a ignorar?

Es recuperando el principio vital de intercambio de informaciones con nuestro “doble”

durante nuestros sueños que podremos por fin conocer el objetivo de nuestra vida y encontrar el equilibrio capaz de reconducirnos a él.

En el tiempo de nuestro sueño vivimos en un tiempo diferente del nuestro. Es en el sueño paradoxal (sueño rápido) que dura unos 110 min cuando se produce este intercambio de información.

Nuestro doble está a nuestro servicio, esperando contactar con nosotros para transmitirnos los mejores instintos de supervivencia, ya que él viaja al futuro y nos transmite la información.

La información del futuro, éste es el control que nos equilibra. Tenemos varias potencialidades en nuestro futuro. Se trata de escoger la mejor para beneficio nuestro y de nuestro planeta, aprendiendo a recibir las informaciones de nuestro “doble” y no empezar a poner en duda su existencia.

¿Cómo? ¿Guiando nuestros sueños? Eso no es posible ya que perdemos el control. Sin embargo, es fácil controlar el momento en que nos dormimos. Y es efectivamente ese control el que permite, en primer lugar, obtener el intercambio de informaciones deseadas.

Si no nos queda el recuerdo no pasa nada, nuestro cuerpo recibe las indicaciones que le permiten tener mejores instintos de supervivencia. Nos lo comunica, a veces, poco a poco y otras veces rápidamente.

Un dato importante: el presente no es más que el regreso de un futuro que yo había creado en el pasado. Digamos que es una actualización.

Si el pasado y el futuro están al servicio de la vida, entonces, nada es imposible.

En nuestra memoria el futuro está tan presente como el pasado, los niños de pecho la tienen para sobrevivir y la utilizan soñando todo lo que pueden día y noche.

Veremos que los sueños pueden llevarnos a cambiar nuestro futuro y así transformar nuestro presente.

No hay ninguna necesidad de recordar los sueños. Basta con prepararnos a “bien soñar” por la noche para vivir bien durante el día, modificando tus pensamientos (siempre en positivo).

Forma de proceder: momentos antes de coger el sueño: ponernos en contacto con nuestro “doble”, exponerle nuestros problemas y pedirle que busque la mejor solución posible (de entre los posibles futuribles).

Tener total confianza en que tu “doble”, te lo va a resolver de la mejor manera posible (ya que tu doble eres tú en otra dimensión). Tener la “certeza” de que ya te lo resuelve. Tener una actitud de total despreocupación y confianza. No “pensar” en hacer a los demás lo que no quieras que los demás “piensen” en hacerte a tí. Estar muy atentos a las señales que nos da la vida. Saber escuchar los “avisos”.

Estas informaciones provenientes de las “aperturas temporales” imperceptibles nos permiten mejorar nuestro presente. Son siempre tan rápidas que nos llegan bajo la forma de intuiciones, sugerencias y premoniciones.

Esperar 40 días (cuarentena). Esto te libera de angustias y te permite mirar sin miedo al porvenir.

¿Os suena esta frase “lo consultaré con la almohada“?

El control de las aperturas temporales cambia nuestras noches y también nuestra vida. Además es el único medio eficaz para ya no estar angustiados o deprimidos frente a una situación delicada, a condición de saber cómo y por qué proceder. En efecto, el saber que el día siguiente será el mejor que el mismo día nos alegra el corazón, el estrés desaparece y con él las enfermedades. El dirigir nuestra vida es nuestra responsabilidad.

El DESDOBLAMIENTO DEL TIEMPO

Un movimiento de desdoblamiento divide el tiempo para separar el presente del pasado y del futuro. Una ley permite la aceleración del tiempo en unas aperturas temporales imperceptibles para poder fabricarte un futuro potencial.

Debes saber que tu tiempo está acelerado en las aperturas de un tiempo normal.

Pasado, Presente y Futuro. Tres realidades simultáneas transcurriendo a velocidades diferentes.

Esto nos permite actualizar a cada instante un pasado o un futuro potencial experimentado por otra realidad desdoblada de la mía. Así podemos decir: Yo era, Yo soy y Yo seré, simultáneamente pero en tiempos diferentes.

1ª ley: Ley del desdoblamiento – Nuestras preguntas del pasado son respondidas en un futuro potencial. Este futuro potencial no debe ser modificado mientras se fabrica, si no, la respuesta ya no corresponderá con la pregunta.

2ª Ley: Los intercambios de información sólo pueden ir del pasado al presente o del presente al futuro, nunca del pasado al futuro.

Así pues el presente separa “la luz de las tinieblas”. Es preciso ser dos para intercambiar información: uno de ellos viaja entre su presente y su futuro. El otro entre ese futuro (que es su presente) y el futuro de ese futuro (que es su propio futuro).

Así pues, las tres realidades presentes -del pasado, del presente y del futuro- son accesibles al mismo tiempo por intercambios de información en las aperturas temporales.

Nuestro doble es un simple explorador o “mensajero del séptimo tiempo”. Está ahí para asegurarnos el mejor presente a cada instante. Está listo para darnos todas las informaciones necesarias en cuanto se lo pidamos, puesto que “él” es “yo”, está siempre dispuesto a crearnos el mejor porvenir.

Debemos saber que nuestro otro “yo” vela por nosotros. ¿Qué hay qué hacer?

Buscar en nuestro doble las informaciones necesarias para solucionar nuestros problemas. ¿De qué manera? Quedándonos dormidos como un bebé confiado, con la certeza de que mañana será un día mejor.

Cuando estamos seguros de recibir ayuda en todo momento y en todo lugar, esta confianza se vuelve un automatismo saludable. Ser al mismo tiempo prudentes e impacientes, sabiendo que vivimos a dos en dos tiempos diferentes, utilizando este desdoblamiento en el día a día.

Nuestro doble tiene la capacidad de explorar lentamente nuestro futuro, en un tiempo tan rápido que no nos damos cuenta de ello. En nuestro tiempo recibimos sus consejos en forma de sugerencias inmediatas, que crean nuestra intuición.

El hecho de estar desdoblados sin tener tiempo de darnos cuenta, nos da la sensación de saberlo todo intuitivamente, sin tener que pensar en nada.

Nuestro cuerpo es un receptáculo de informaciones necesarias que nuestro “doble” llena en cuanto puede, sin que sintamos su presencia. Todas nuestras células obedecen a la voluntad de este otro yo, que espera nuestro consentimiento para venir a visitarnos.

Su benevolencia es obligada porque “él” es “tu”, y siempre lo será puesto que os asegura la vida después de la muerte, en otro tiempo, pero como es imperceptible lo hemos olvidado. Es buscando y reencontrando el contacto con nuestro “doble” que podremos equilibrarnos y entender el objetivo de nuestra vida terrestre.

¿Cómo proyectamos nuestro futuro? La anticipación es un principio vital. Es con nuestros pensamientos que proyectamos nuestro futuro. Si vamos por la calle y alguien nos da un empujón y pensamos !lo mataría!, este pensamiento ya está abriendo un futuro potencial asesino para nosotros en nuestras aperturas temporales.

Esto lo podemos modificar con un sencillo intercambio de información: con un pensamiento contrario y tranquilizador. Así reina la paz en el futuro. (pg.59).

La ley de los tiempos es sencilla: “Si nadie en la Tierra pensara en matar, no existiría ningún futuro potencial asesino y la actualización de un asesinato sería imposible”.

Si nuestra rabia inicial fabrica un futuro no-cebo (lo contrario de placebo, pongo el guión porque no me lo deja escribir junto), nuestra responsabilidad es total en el crimen que se limita a actualizar ese potencial.

Si hubiésemos sabido fabricar un efecto placebo, en vez de no-cebo, con nuestro doble en el futuro, este desconocido quizá se hubiera vuelto pacifista y seríamos responsables de un sosiego momentáneo de la Tierra.

Todo depende, pues, de nuestro modo de vida y de nuestros pensamientos que crean el conjunto de nuestras posibilidades de futuro y eso durante los veinticinco mil años de nuestro desdoblamiento actual.

Nuestro doble puede modificar los futuros que nosotros hemos creado, siempre a petición nuestra, él solo puede actuar a través de sugerencias. Sus informaciones siempre son las correctas.

Cuando le damos las gracias, él entiende que va por buen camino y no duda en seguir adelante con lo que ha empezado, en función de las informaciones que recibe de su pasado.

CAMBIAR EL FUTURO

Restablecer un cuerpo enfermo o acallar una mente angustiada viene a ser, cambiar el futuro y consecuentemente cambiar el mundo. El quejarse o lamentarse crean inmediatamente en el futuro algo del que poder quejarse o lamentarse.

El intercambio de informaciones con un doble no es mágico ni peligroso. Lo peligroso es ignorar la forma de controlar las informaciones que nos llegan a cada instante y de vivir según nuestra conciencia, sin saber quién la llena de pensamientos subliminales sin interés alguno.

La única dificultad proviene de la forma de pensar, pues no estamos acostumbrados a colocar el futuro antes que el presente. Esta nueva noción del tiempo va a conmocionar el fundamento mismo de todos nuestros pensamientos.

Dejando nuestro sueño en manos de nuestro doble, es como encontraremos o recobraremos un equilibrio corporal y, sobre todo y a su vez planetario.

Aquél que se mantiene en contacto con su doble, no teme al futuro, cosecha sólo informaciones capaces de crear y de recibir las mejores posibilidades futuras individuales.

Equilibrándose de esta manera, equilibrará al planeta cuyo futuro potencial colectivo mejorará poco a poco. Sólo nuestro doble es capaz de volvernos a dar las ideas que eran las nuestras cuando nacimos.

 

CONTROL DEL ADORMECIMIENTO Y DE LOS INTERCAMBIOS

Es importante controlar nuestro último pensamiento consciente antes de quedarnos dormidos, pues es el que nos dirige al tiempo ralentizado de nuestro doble o hacia el tiempo acelerado de aquéllos que crean nuestras posibilidades futuras e intentan a menudo manipularnos.

Lo primero y más importante es tomar conciencia de nuestros problemas. Cuando nos quedamos dormidos, sin pedir nada, es como si estuviéramos perdidos en una gran ciudad.

Es pues, importante proporcionar a nuestro cuerpo físico las indicaciones necesarias, que serán descodificadas en el momento del intercambio por nuestro doble y por los cuerpos energéticos que vendrán a nosotros.

Es el agua de nuestro cuerpo la que almacena y restituye las informaciones. El ver nuestros problemas atrae las energías futuras responsables de nuestras dificultades. Si intentamos encontrar nuestras soluciones, atraeremos otros futuros, que no pueden ser los más adecuados, ya que no se corresponden con nuestras preguntas del pasado.

Sin embargo, si pedimos a nuestro doble que resuelva nuestros problemas y clasifique las soluciones, lo atraeremos hacia nosotros y nuestros sueños serán benéficos siempre que aceptemos su solución, con una confianza absoluta y en la certeza de que es el mejor futuro posible.

ESPERAR LA RESPUESTA CON IMPACIENCIA

Nuestro doble es más poderoso que los más poderosos de la tierra, puesto que él es nuestra parcela creativa, esta imagen luminosa que el Creador quería de nosotros en el futuro antes de nuestra evasión a las tinieblas. La duda fabrica instantáneamente razones de dudar en el futuro y luego nos prueba que teníamos razón de dudar.

Sin embargo, la certeza de un resultado ya crea el resultado en el futuro, pero antes de actualizarlo en nuestro presente, es mejor dejar que la otra parte de nosotros compruebe la utilidad y la ausencia de peligro para el prójimo.

Nuestra confianza absoluta permite a nuestro doble actualizar el futuro que permite confrontar esta confianza. Nuestra certeza de un resultado le permite elegir un futuro conforme a esta certeza.

Discernimiento: si deseamos algo lo creamos al instante, una petición crea el futuro correspondiente. Pero un rezo mal expresado puede ser tan peligroso como una mala forma de dormirse. La cuestión es saber si la actualización en el presente de nuestro deseo es peligroso o inútil para nosotros o para el colectivo.

La mejor manera de quedarnos dormidos es pedir a nuestro doble que nos envíe el mejor futuro que hemos podido crear. !Que se haga tu voluntad! El dejar nuestro lugar de director de orquesta a nuestro doble nos adormece más rápidamente que nuestros deseos o proyectos.

Una parte nuestra pasa sus días fabricando los futuros que la otra selecciona durante la noche.

3 DIAS DE PREGUNTAS, 40 DIAS DE RESPUESTAS

Una apertura imperceptible en el tiempo ralentizado del pasado, corresponde a 3 días en el presente. Una apertura imperceptible en nuestro tiempo corresponde a 40 días en el futuro. O sea, una información saludable de nuestro doble nos estabiliza durante 3 días. Una de las nuestras estabiliza nuestro futuro durante 40 días.

Así pues, un solo intercambio de información con nuestro doble arregla pues nuestro presente durante 3 días, en función de un futuro potencial de 40 días. Es la “cuarentena”. 3 días es también la duración para pasar las tres velocidades que aceleran el motor del tiempo hacia el futuro: el muerto fallece.

EBM – EXPERIENCIAS AL BORDE DE LA MUERTE

El sueño paradoxal es parecido a la EBM, solo que un cuerpo energético viene inmediatamente a asegurar nuestra supervivencia durante los intercambios de información. En la EBM nuestro organismo dejado al abandono, incluso puede descomponerse, sólo nuestro regreso en esos tres días lo hace recuperarse.

Si nuestro doble es capaz de restablecer un organismo en descomposición, ¿por qué no nos podría curar de cualquier trastorno o desorden corporal? ¿Qué hace sino seleccionar, arreglar y utilizar los potenciales que hemos encerrado en los doce espacios que separan los siete tiempos?

Los llenamos desde hace 25.000 años. Podemos decir que hemos almacenado futuros en 12 cofres que están al “servicio de nuestra vida”, en griego zoi-diáconos o zodíaco. Debido a nuestra encarnación los modificamos y deberíamos permitir a nuestro doble hurgar dentro para volver a poner orden en ellos.

UTILIZAR LAS 12 PUERTAS DEL TIEMPO

Utilizando cada vez una sola apertura imperceptible de su tiempo, nuestro doble abre tan solo uno de nuestros 12 zodíacos durante 3 de nuestros días. Para abrir los 12 zodíacos necesita, pues, 36 días. Luego, durante 3 días se hará una síntesis de las informaciones obtenidas. El día 40 aportará siempre la mejor solución a todos nuestros problemas.

Podemos entonces, organizar, junto a nuestro doble nuestros mejores futuros. Nos bastará a los dos juntos 7 períodos de 39 días para volver a poner orden en los 12 futuros potenciales.

Una síntesis de la misma duración resolverá nuestros problemas pasados y así pues, 7 veces 39 nos pondrán frente a un nuevo futuro. El feto sigue esta ley en el vientre de su madre. Su doble también hurga en los 12 zodíacos para quedarse sólo con lo necesario. Hacen falta, pues, los 7 ciclos de 39 días para acabar el embarazo en 273 días. Para elegir a sus padres, el niño y su doble necesitan conocer los futuros potenciales.

LA FUERZA DEL NÚMERO

Si debido a la urgencia no es posible esperar 40 días. 12 personas pueden buscar juntas el equilibrio saludable de una decimotercera. En efecto 12 dobles pueden levantar de una sola vez las tapas de los 12 cofres del zodíaco. Las informaciones son seleccionadas inmediatamente. El 13º hace la síntesis.

Si son de diferentes signos zodiacales mejor, sino, dados los tiempos que transcurren, no pasa nada, ya que las puertas del futuro están abiertas de par en par y las de pasado empiezan a entre-abrirse.

Sólo hay una contraindicación: la libertad de aquél o aquélla a quien queremos ayudar, sin su consentimiento es peligroso llevar a cabo cualquier acción.

En efecto, somos los músicos del futuro de nuestros dobles. Sólo puede existir armonía entre éstos si en su futuro -es decir en nuestro presente- tocamos la misma música. Cualquier desacuerdo aleja a los directores de orquesta de nuestro pasado. Sin embargo, la armonía entre varias personas permite crear una orquesta.

Así favoreceremos la “sin cronicidad” en nuestra vida, nuestro entorno arregla nuestra vida diaria de manera estupenda.

LA REUNIFICACIÓN AL FINAL DE LOS TIEMPOS

Cada 25.000 (24.840) años desemboca en un período de 1.080 años que permite la reunificación con nuestro doble. ¿Cómo será esta reunificación?

Si escuchamos las preguntas de nuestro doble y le fabricamos los futuros potenciales correspondientes, nuestra reunificación no será ningún problema. Nos devolverá a una inmortalidad perdida.

Siendo dos, podremos examinar nuestras posibilidades futuras, aportando un potencial de supervivencia a nuestro “doble”, quién, por su lado, nos protegerá en su mundo con su “vestimenta” caracterizada por la blancura luminosa debido a la ralentización de su tiempo.

En realidad el tiempo de nuestro doble se yuxtapondrá con el nuestro un muy corto instante para permitir nuestra reunificación instantánea. “Toda duda, reflexión o incomprensión nos dejará clavados en nuestro mundo y nuestro tiempo y nos encerrará de nuevo otros 25.000 años.”.

Esta breve yuxtaposición final necesita de una comprensión inmediata entre las dos partes desdobladas.Nos devuelve la vestimenta plata de señorío de los Sumerios o como nos decía S. Juan, nos permite vestirnos con nuestras vestiduras blancas después de la apertura de los siete sellos del Apocalipsis.

Abriendo las 12 puertas zodiacales, estos sellos corresponden a las 7 explosiones solares de envergadura, de las cuáles algunas ya se han producido. El “Apocalipsis caótico” es sencillamente el “descubrimiento debido a una apertura enorme” entre el pasado y el futuro.

El final de los diferentes tiempos necesarios a nuestro desdoblamiento nos permitirá ir en el tiempo y el espacio de nuestra comprensión. Algunos reharán su unidad con su doble en el pasado y se beneficiarán de esta manera de los intercambios con el Creador. Otros arrastrarán a sus dobles al futuro en donde se podrán tomar más tiempo para intentar entender y recuperar los preceptos de una supervivencia instintiva cerca del Creador.

Nuestro doble se encuentra todavía en la luz creadora y sus informaciones pueden sacarnos de cualquier situación problemática. Es un ser de luz que sigue siendo una parcela del Creador.

No posee la verdad universal, posee sólo la nuestra, aquélla para la cuál ha sido programado por las preguntas del Creador. No es la de los demás. Por eso debemos dejar de lado todo proselitismo.

Es un ser de luz que sigue siendo una parcela del Creador. Está dotado de la fuerza creadora de una estrella que es nuestro polo de reunificación y de reconstitución.

El creador se ha dividido para conocerse mejor. Cada uno de nuestros dobles le aporta una respuesta. “Cada alma tiene una estrella y el que lleva una vida intachable durante el tiempo que le es acordado tomará a su estrella”.

OBSTÁCULOS

La voluntad, las decisiones, distracciones, aspiraciones, conclusiones, juicios, objetivos, deseos, necesidades, proyectos, intenciones, creaciones, cálculos, resultados, soluciones…

La duda, la incertidumbre, la perplejidad, indecisión, escepticismo, desconfianza, la reserva, la prudencia, la reticencia, la incredulidad, suspicacia, reflexión, inquietud…

El miedo, la tensión, angustia, pavor, conmoción, fobias, temor, inquietud, ansiedad, desamparo, desasosiego, perdición, preocupación, tormento…

La voluntad de nuestro doble sólo se puede expresar si nosotros renunciamos a la nuestra. No olvidemos que cualquier pensamiento crea un futuro que nos atrae inmediatamente. Esta atracción es una energía.

De igual forma un intercambio con nuestro doble no es la consecuencia de bondad por su parte, sino de fuerzas antigravitacionales que nosotros debemos poner en marcha.

Esta energía puede ser extraordinaria.

Ninguna enfermedad debería ser incurable, todo depende de nuestros futuros potenciales y de nuestros dobles. Si grandes o pequeños problemas nos permiten crear potenciales válidos, serán de utilidad. Una curación sólo es válida si nos permite construir un mejor futuro.

El cambio de nuestro pensamiento es más importante que el de nuestro cuerpo. Pedir a nuestro doble que nos resuelva el problema de la mejor manera posible.

Aquél que puede ver un futuro peligroso y suprimirlo, se vuelve un excelente terapeuta.

Hacedlo antes de dudar del resultado, veréis que la fuerza de vuestro doble no tiene límites (sólo las personas convencidas por esa otra parte de sí mismas son convincentes de forma natural).

Cada uno de nosotros es el jefe de nuestra orquesta del futuro. Estamos en la tierra para crear armonía entre nuestros músicos y no para modificar las partituras de nuestros dobles.

Podríamos pensar en que cuanto menos sabemos más nos podemos apoyar con toda confianza en nuestro doble.

Todos moriremos, pero sólo es nuestro doble quién puede decidir la fecha, es importante dejarle esta decisión, sobre todo cuando el cuerpo médico condena en nombre de las estadísticas. Una enfermedad grave es una buena campanada de alarma pues libera de pensamientos parásitos.

El único límite es el que nos imponemos nosotros mismos, sea porque nos confundimos de dirección o porque pensamos que somos demasiado débiles. El final actual de un ciclo solar y el de nuestro desdoblamiento depende de los límites que nos pongamos, ya que nos permite mover montañas.

Las sugerencias de nuestros dobles deberían guiarnos todo el tiempo, sino nos volveremos marionetas de aquéllos que fabrican nuestros futuros.

Nos hemos desdoblado para explorar un espacio peligroso que, poco a poco, en 180 años, cerraba sus 12 puertas planetarias, separando así durante 25.000 años, los 7 tiempos necesarios a la diferenciación vital del pasado, presente y futuro.

Desde entonces, separados del Creador -cuya existencia y unicidad son una obligación de espacio y tiempo- hemos construido futuros potenciales peligrosos que debemos suprimir.

Viviendo en colectividad, siempre somos responsables de las desgracias de aquéllos que actualizan esos potenciales para vivir o sobrevivir.

Nuestra encarnación en la tierra tiene como único objetivo permitir a nuestro “doble” arreglar los futuros que hemos perturbado. Le servimos de trampolín hacia el futuro que deberíamos construir según sus consejos. De esta manera el Apocalipsis volvería a encontrar su sentido etimológico de descubrimiento maravilloso de lo escondido. El planeta sólo actualizaría futuros buenos para todos.

Y recuerda, esto es fundamental: “No pienses en hacer al prójimo lo que no quisieras que él pensara en hacerte a ti”. Es la única manera de que todos nuestros futuros potenciales sean buenos y utilizables por la colectividad.

Es urgente dar marcha atrás antes de que el final de los tiempos haga incontrolables nuestras aperturas temporales, pues la puerta del futuro se abre antes que la del pasado.

Solo nuestros dobles podrán abrirnos la puerta del Creador.

 
Extracto del libro “
Cambia tu futuro por las aperturas temporales” se adquiere en la web: www.bernardligonniere.com

CURSO DE MILAGROS- DIA 334 capitulo y leccion


VII. No busques fuera de ti mismo

1. No busques fuera de ti mismo. 2Pues será en vano y llorarás cada vez que un ídolo se desmorone. 3El Cielo no se puede encon­trar donde no está, ni es posible hallar paz en ningún otro lugar excepto en él. 4Ninguno de los ídolos qué veneras cuando llamas a Dios te contestará en Su lugar. 5Ninguna otra respuesta que pue­das utilizar como sustituto te proporcionará la felicidad que sólo Su respuesta brinda. 6No busques fuera de ti mismo. 7Pues todo tu dolor procede simplemente de buscar en vano lo que deseas, y de insistir que sabes dónde encontrarlo. 8¿Y qué pasaría si no estu­viese allí? 9¿Preferirías tener razón a ser feliz? 10Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad, y no la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar, 11pues buscarás en vano. 12Mas se te ha concedido conocer la verdad, y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo.

2. No hay nadie que venga aquí que no abrigue alguna espe­ranza, alguna ilusión persistente o algún sueño de que hay algo fuera de sí mismo que le puede brindar paz y felicidad. 2Si todo se encuentra en él, eso no puede ser verdad. 3Y así, al venir a este mundo, niega su propia verdad y se dedica a buscar algo que sea más que lo que lo es todo, como si una parte de ese todo estu­viese separada y se encontrase donde el resto no está. 4Éste es el propósito que le confiere al cuerpo: que busque lo que a él le falta y que le provea de lo que le restauraría su plenitud. 5Y así, vaga sin rumbo, creyendo ser lo que no es, en busca de algo que no puede encontrar.

3. Ésta persistente ilusión le impulsará a buscar miles de ídolos, y más allá de éstos, mil más. 2Y todos le fallarán, excepto uno: pues morirá y no sé dará cuenta de que el ídolo que buscaba era su muerte. 3La forma en que este ídolo se manifiesta parece ser algo externo a él. 4No obstante, su intención es destruir al Hijo de Dios que se encuentra en su interior, y así probar que logró vencerlo. 5Éste es el propósito de todo ídolo, pues ése es el papel que se le asignó, y ése es el papel que no puede cumplir.

4. Siempre que tratas de alcanzar un objetivo en el que el mejora­miento del cuerpo es el beneficiario principal, estás buscando la muerte. 2Pues crees que puedes experimentar insuficiencia, y la insuficiencia es muerte. 3Sacrificarse es renunciar a algo, y, conse­cuentemente, estar privado de ello y haber sufrido una pérdida. 4Y mediante esta renuncia se renuncia a la vida. 5No busques fuera de ti mismo. 6Esa búsqueda implica que te falta plenitud interna y que temes contemplar tu ruina, por lo que prefieres buscar lo que eres fuera de ti mismo.

5. Los ídolos no pueden sino desmoronarse porque no tienen vida, y lo que no tiene vida es un signo de muerte. 2Viniste a morir, por lo tanto, ¿qué puedes esperar, sino percibir los signos de la muerte que buscas? 3Ni la tristeza ni el sufrimiento proclaman otro men­saje que el de haber hallado un ídolo que representa una parodia de la vida, el cual, al no tener vida, es realmente la muerte, a la cual se considera real y se le da forma viviente. 4No obstante, no hay ídolo que no haya de fracasar, desmoronarse y desintegrarse porque ninguna forma de muerte puede ser vida y lo que se sacri­fica no puede ser íntegro.

6. Todos los ídolos de este mundo fueron concebidos para impe­dirte conocer la verdad que se encuentra en tu interior y para que le fueses leal al sueño de que para ser íntegro y feliz tienes que encontrar lo que se encuentra fuera de ti mismo. 2Es inútil ren­dirle culto a los ídolos y esperar hallar paz. 3Dios mora en tu interior, y tu plenitud reside en Él. 4Ningún ídolo puede ocupar Su lugar. 5No recurras a ídolos. 6No busques fuera de ti mismo.

7. Olvidémonos del propósito que el pasado le ha conferido al mundo. 2Pues, de otra manera, el futuro será como el pasado: una serie de sueños deprimentes, en los que todos los ídolos te irán fallando uno tras otro, y donde verás muerte y desengaño por doquier.

8. Para cambiar todo esto, y abrir un camino de esperanza y libe­ración en lo que aparenta ser un círculo interminable de desespe­ración, necesitas tan sólo aceptar que no sabes cuál es el propósito del mundo. 2Le adjudicas objetivos que no tiene, y de esta forma, decides cuál es su propósito. 3Procuras ver en él un lugar de ído­los que se encuentran fuera de ti, capaces de completar lo que está adentro dividiendo lo que eres entre lo que está afuera y lo que está adentro. 4Tú eliges los sueños que tienes, pues son la representación de tus deseos, aunque se perciben como si vinie­sen de afuera. 5Tus ídolos hacen lo que tú quieres, y tienen el poder que les adjudicas. 6Y los persigues fútilmente en el sueño porque deseas adueñarte de su poder.

9. No obstante, ¿dónde tienen lugar los sueños, sino en una mente dormida? 2¿Y podría acaso un sueño hacer que la imagen que pro­yecta fuera de sí mismo fuese real? 3Ahorra tiempo, hermano mío, aprendiendo para qué es el tiempo. 4Y haz que el final de los ído­los venga cuanto antes a un mundo entristecido y enfermo como consecuencia de los ídolos que se ven en él. 5Tu santa mente es el altar a Dios, y donde Él está no puede haber ídolos. 6El temor a Dios no es el miedo de perder tu realidad 7sino el miedo de perder tus ídolos. 8No obstante, has hecho de tu realidad un ídolo, y ahora lo tienes que proteger contra la luz de la verdad. 9Y todo el mundo se convierte en el medio para poder salvar a ese ídolo. 10De esta manera, la salvación parece amenazar la vida y ofrecer la muerte.

10. Mas no es así. 2La salvación trata de probar que la muerte no existe y que lo único que existe es la vida. 3Sacrificar la muerte no supone pérdida alguna. 4Un ídolo no puede ocupar el lugar de Dios. 5Deja que Él te recuerde Su Amor por ti, y no trates de ahogar Su Voz con los cantos de profunda desesperación que les ofreces a los ídolos de ti mismo. 6No busques esperanzas más allá de tu Padre. 7Pues la esperanza de felicidad no es la desespe­ración.


 
 
LECCIÓN 334

Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.

1. No esperaré ni un solo día más para encontrar los tesoros que mi Padre me ofrece. 2Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso a medida que se van tejiendo con pensamien­tos basados en percepciones falsas. 3No dejes que hoy vuelva a aceptar regalos tan míseros. 4La Voz de Dios les ofrece Su paz a todos los que escuchan y eligen seguirlo. 5Esto es lo que elijo hoy. 6Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado.

2. Busco sólo lo eterno. 2Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso. 3¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón, a fin de proporcionarle certeza y traerle paz? 4Hoy quiero contemplar a mi hermano sin mancha alguna de pecado en él. 5Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré contemplar mi propia impe­cabilidad.

¿Es posible celebrar la tristeza? Osho.

¿Es posible celebrar la tristeza? Osho.




No te identifiques con la tristeza. Transfórmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprenderás de los tesoros que te has estado perdiendo. Fíjate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando estás triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz.

Los que pretenden ser felices—los playboys y playgirls que encontrarás en los clubs, en los hoteles, en los teatros—siempre están sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrarás insípidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando estás triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Océano Pacífico; millas y millas.

Sumérgete en su profundidad, obsérvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el día, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad está siempre ahí. Si penetras en la tristeza sentirás todas estas cosas. De pronto te darás cuenta que la tristeza está ahí como un objeto, tú la estás observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ¡ Qué bella es la tristeza!

Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbación. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso.

Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es sólo una interpretación y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisión o la radio, o empiezas a leer el periódico; haces algo para poder olvidar. Esta— que la tristeza es algo malo—es una actitud errónea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida.

La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendrá extensión, pero no tendrá profundidad. Una vida de pura tristeza tendrá profundidad, pero no tendrá extensión. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. Fíjate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrarás ambas; encontrarás una felicidad que contiene también tristeza, una paz y también una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra "triste" te da connotaciones equivocadas de que algo está mal. Esa es tú interpretación.

Para mí, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, sólo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebración significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebraré. La celebración no está condicionada a ciertas cosas: "Cuando sea feliz lo celebraré" o "Cuando esté triste no lo celebraré". La celebración es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebración es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga.

Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo "celebra", tú piensas que uno tiene que estar feliz. ¿Cómo puede uno celebrar cuando está triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebración es gratitud por cualquier cosa que la vida te dé, cualquier cosa que Dios te dé. Celebración es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contaré otra vez...

Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.

Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: "¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: "Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"?

El místico dijo: "Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!"

Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía.

Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos.

Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada.

Sólo se necesita una redistribución, una recomposición. La alquimia no es más que esto. Cuando estés triste, celebra y le estarás dando una nueva composición a la tristeza. Le estás aportando algo que la transformará. Le estás aportando celebración. ¿Está enojado? Entrégate a una hermosa danza. Al principio el baile será agresivo, violento. Poco a poco, se hará más suave y más suave y más suave; entonces de pronto, te habrás olvidado del enojo. La energía habrá cambiado, se habrá convertido en danza.

Pero cuando estás enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando estás triste no eres capaz de pensar en cantar. ¿Por qué no hacer de tu tristeza una canción? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas serán tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ¿Has oído? A veces, en la tarde, cuando todo está caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes oír un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Está llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, está ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el corazón. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alquímico.

¿Estás triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal más bajo se transformará en el más alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volverá a ser nunca la misma. Podrás abrir cualquier puerta. Y ésta es la llave maestra: celebrarlo todo.

He oído la historia de tres místicos chinos. Nadie conoce sus nombres. Se les conocía solamente como "Los Tres Santos que ríen" , porque nunca hicieron otra cosa, simplemente se reían... Iban de un pueblo a otro, riéndose. Se paraban en la plaza donde estaba el mercado y se reían a carcajadas: Todo el pueblo les rodeaba. La gente acudía a verlos, cerraban las tiendas y los clientes se olvidaban de para qué habían venido. Estos tres hombres eran realmente hermosos, riendo y con sus vientres estremeciéndose. Esto se volvía contagioso y pronto los demás empezaban también a reír. Entonces todo el mercado reía. Habían cambiado la atmósfera del mercado. Y si alguien decía: "Decidnos algo". Ellos contestaban: "No tenemos nada que decir. Simplemente reímos y la atmósfera cambia". Hace sólo unos momentos éste era un lugar desagradable donde todos pensaban únicamente en el dinero; ansiosos de dinero, ambiciosos. El dinero lo era todo. De pronto estos tres locos llegaron y empezaron a reír y así cambiaron el ambiente mismo de todo el mercado.

Ahora nadie era un cliente. Se habían olvidado de que habían ido a comprar y a vender. Nadie se preocupaba de obtener un beneficio. Reían y bailaban alrededor de aquellos tres locos. Durante unos segundos se abría un nuevo mundo.

Viajaban por toda la China, de un lugar a otro, de aldea en aldea, solamente ayudando a la gente a reír. Gente triste, enojada, gente codiciosa, celosa; todos empezaban a reír con ellos. Y muchos comprendieron la clave: te puedes transformar.

Entonces, ocurrió que en una de las aldeas uno de los tres murió. La gente del pueblo se reunió y dijo: "Ahora sí que habrá problemas. ¡Ahora veremos si se ríen!. Su amigo ha muerto; seguro que llorarán". Pero cuando llegaron, los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte. La gente del pueblo decía: "Esto es demasiado. Es de mala educación. Cuando un hombre muere es una irreverencia reír y bailar".

Y ellos dijeron: "¡No sabéis lo que ha pasado! Los tres siempre pensábamos cuál de nosotros moriría primero. Este hombre ha ganado; hemos sido derrotados. Toda la vida hemos reído con él. ¿Cómo podríamos darle el último adiós de otra manera? Tenemos que reír, tenemos que disfrutar, tenemos que celebrar. Esta es la única despedida posible para un hombre que ha reído toda su vida. Y si no reímos, él se reirá de nosotros y pensará:" ¡Qué tontos! ¿Así que otra vez han caído en la trampa?" Para nosotros no ha muerto. ¿Cómo puede la risa morir, cómo puede la vida morir?" La risa es eterna, la vida es eterna, la celebración continúa. Los actores cambian, pero el drama continúa. Las olas cambian, pero el océano continúa. Ríes, cambias y algún otro ríe, pero la risa continúa. Celebras, algún otro celebra, pero la celebración continúa. La existencia es continua, es un continuum. No hay ni siquiera un solo momento de vacío en ella. Pero la gente del pueblo no podía entenderlo y aquel día no podían participar de la risa.

El cuerpo estaba a punto de ser incinerado y la gente del pueblo decía: "Le bañaremos, tal como establece el ritual". Pero los dos amigos dijeron: "No, nuestro amigo ha dicho: `"o llevéis a cabo ningún ritual, no me cambiéis de ropas y no me bañéis Tal y como estoy, ponedme en la pira crematoria". Estas son sus instrucciones".

Y entonces, de repente, sucedió algo extraordinario; aquel viejo les había gastado su última broma. Había escondido bajo su ropa fuegos artificiales y cuando colocaron el cuerpo sobre el fuego, de pronto hubo ¡Diwali! (*) Entonces todo el pueblo empezó a reír. Los dos locos, sus amigos, se pusieron a bailar y todo el pueblo empezó a bailar también. No era una muerte, era una nueva vida Ninguna muerte es muerte, porque cada muerte abre una nueva puerta; es un principio. La vida no tiene fin, siempre hay un nuevo principio, una resurrección.

Si cambias tu tristeza por celebración, también serás capaz de transformar tu muerte en una resurrección. Así que aprende el arte mientras todavía hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, serás capaz de celebrar, partirás feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, tú has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ¿Qué puedes perder?

Osho:

domingo, 2 de diciembre de 2012

CURSO DE MILAGROS- DIA 333capitulo y leccion


VII. No busques fuera de ti mismo

1. No busques fuera de ti mismo. 2Pues será en vano y llorarás cada vez que un ídolo se desmorone. 3El Cielo no se puede encon­trar donde no está, ni es posible hallar paz en ningún otro lugar excepto en él. 4Ninguno de los ídolos qué veneras cuando llamas a Dios te contestará en Su lugar. 5Ninguna otra respuesta que pue­das utilizar como sustituto te proporcionará la felicidad que sólo Su respuesta brinda. 6No busques fuera de ti mismo. 7Pues todo tu dolor procede simplemente de buscar en vano lo que deseas, y de insistir que sabes dónde encontrarlo. 8¿Y qué pasaría si no estu­viese allí? 9¿Preferirías tener razón a ser feliz? 10Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad, y no la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar, 11pues buscarás en vano. 12Mas se te ha concedido conocer la verdad, y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo.

2. No hay nadie que venga aquí que no abrigue alguna espe­ranza, alguna ilusión persistente o algún sueño de que hay algo fuera de sí mismo que le puede brindar paz y felicidad. 2Si todo se encuentra en él, eso no puede ser verdad. 3Y así, al venir a este mundo, niega su propia verdad y se dedica a buscar algo que sea más que lo que lo es todo, como si una parte de ese todo estu­viese separada y se encontrase donde el resto no está. 4Éste es el propósito que le confiere al cuerpo: que busque lo que a él le falta y que le provea de lo que le restauraría su plenitud. 5Y así, vaga sin rumbo, creyendo ser lo que no es, en busca de algo que no puede encontrar.

3. Ésta persistente ilusión le impulsará a buscar miles de ídolos, y más allá de éstos, mil más. 2Y todos le fallarán, excepto uno: pues morirá y no sé dará cuenta de que el ídolo que buscaba era su muerte. 3La forma en que este ídolo se manifiesta parece ser algo externo a él. 4No obstante, su intención es destruir al Hijo de Dios que se encuentra en su interior, y así probar que logró vencerlo. 5Éste es el propósito de todo ídolo, pues ése es el papel que se le asignó, y ése es el papel que no puede cumplir.

4. Siempre que tratas de alcanzar un objetivo en el que el mejora­miento del cuerpo es el beneficiario principal, estás buscando la muerte. 2Pues crees que puedes experimentar insuficiencia, y la insuficiencia es muerte. 3Sacrificarse es renunciar a algo, y, conse­cuentemente, estar privado de ello y haber sufrido una pérdida. 4Y mediante esta renuncia se renuncia a la vida. 5No busques fuera de ti mismo. 6Esa búsqueda implica que te falta plenitud interna y que temes contemplar tu ruina, por lo que prefieres buscar lo que eres fuera de ti mismo.

5. Los ídolos no pueden sino desmoronarse porque no tienen vida, y lo que no tiene vida es un signo de muerte. 2Viniste a morir, por lo tanto, ¿qué puedes esperar, sino percibir los signos de la muerte que buscas? 3Ni la tristeza ni el sufrimiento proclaman otro men­saje que el de haber hallado un ídolo que representa una parodia de la vida, el cual, al no tener vida, es realmente la muerte, a la cual se considera real y se le da forma viviente. 4No obstante, no hay ídolo que no haya de fracasar, desmoronarse y desintegrarse porque ninguna forma de muerte puede ser vida y lo que se sacri­fica no puede ser íntegro.

6. Todos los ídolos de este mundo fueron concebidos para impe­dirte conocer la verdad que se encuentra en tu interior y para que le fueses leal al sueño de que para ser íntegro y feliz tienes que encontrar lo que se encuentra fuera de ti mismo. 2Es inútil ren­dirle culto a los ídolos y esperar hallar paz. 3Dios mora en tu interior, y tu plenitud reside en Él. 4Ningún ídolo puede ocupar Su lugar. 5No recurras a ídolos. 6No busques fuera de ti mismo.

7. Olvidémonos del propósito que el pasado le ha conferido al mundo. 2Pues, de otra manera, el futuro será como el pasado: una serie de sueños deprimentes, en los que todos los ídolos te irán fallando uno tras otro, y donde verás muerte y desengaño por doquier.

8. Para cambiar todo esto, y abrir un camino de esperanza y libe­ración en lo que aparenta ser un círculo interminable de desespe­ración, necesitas tan sólo aceptar que no sabes cuál es el propósito del mundo. 2Le adjudicas objetivos que no tiene, y de esta forma, decides cuál es su propósito. 3Procuras ver en él un lugar de ído­los que se encuentran fuera de ti, capaces de completar lo que está adentro dividiendo lo que eres entre lo que está afuera y lo que está adentro. 4Tú eliges los sueños que tienes, pues son la representación de tus deseos, aunque se perciben como si vinie­sen de afuera. 5Tus ídolos hacen lo que tú quieres, y tienen el poder que les adjudicas. 6Y los persigues fútilmente en el sueño porque deseas adueñarte de su poder.

9. No obstante, ¿dónde tienen lugar los sueños, sino en una mente dormida? 2¿Y podría acaso un sueño hacer que la imagen que pro­yecta fuera de sí mismo fuese real? 3Ahorra tiempo, hermano mío, aprendiendo para qué es el tiempo. 4Y haz que el final de los ído­los venga cuanto antes a un mundo entristecido y enfermo como consecuencia de los ídolos que se ven en él. 5Tu santa mente es el altar a Dios, y donde Él está no puede haber ídolos. 6El temor a Dios no es el miedo de perder tu realidad 7sino el miedo de perder tus ídolos. 8No obstante, has hecho de tu realidad un ídolo, y ahora lo tienes que proteger contra la luz de la verdad. 9Y todo el mundo se convierte en el medio para poder salvar a ese ídolo. 10De esta manera, la salvación parece amenazar la vida y ofrecer la muerte.

10. Mas no es así. 2La salvación trata de probar que la muerte no existe y que lo único que existe es la vida. 3Sacrificar la muerte no supone pérdida alguna. 4Un ídolo no puede ocupar el lugar de Dios. 5Deja que Él te recuerde Su Amor por ti, y no trates de ahogar Su Voz con los cantos de profunda desesperación que les ofreces a los ídolos de ti mismo. 6No busques esperanzas más allá de tu Padre. 7Pues la esperanza de felicidad no es la desespe­ración.

LECCIÓN 333

El perdón pone fin al sueño de conflicto.

1. El conflicto debe ser resuelto. 2Si se quiere escapar de él, no debe evadirse, ignorarse, negarse, encubrirse, verse en otra parte, llamarse por otro nombre u ocultarse mediante cualquier clase de engaños. 3Tiene que verse exactamente como es, allí donde se cree que está, y tiene que verse también la realidad que se le ha otorgado y el propósito que le ha asignado la mente. 4Pues sólo entonces se desmantelan sus defensas y la verdad puede arrojar su luz sobre él según desaparece.

2. Padre, el perdón es la luz que Tú elegiste para que desvaneciese todo conflicto y toda duda, y para que alumbrase el camino que nos lleva de regreso a Ti. 2Ninguna otra luz puede dar fin a nuestro sueño malvado. 3Ninguna otra luz puede salvar al mundo. 4Pues dicha luz es lo único que jamás ha de fallar, ya que es el regalo que le has hecho a Tu Hijo bienamado.

CURSO DE MILAGROS- DIA 332capitulo y leccion


V. La morada inmutable

1. Hay un lugar en ti en el que este mundo en su totalidad ha sido olvidado, y en el que no quedan memorias de pecado ni de ilusiones. 2Hay un lugar en ti donde el tiempo ha desaparecido y donde se oyen ecos de la eternidad. 3 Hay un lugar de descanso donde el silencio es tan absoluto que no se oye ningún sonido, excepto un himno que se eleva hasta el Cielo para brindar júbilo a Dios el Padre y al Hijo. 4Allí donde Ambos moran, allí Ambos son recordados. 5Y allí donde Ambos están, allí se encuentran el Cielo y la paz.

2. No creas que puedes cambiar el lugar donde Ellos moran. 2Pues tu Identidad reside en Ellos, y allí donde Ellos están, allí tienes que estar tú para siempre. 3La inmutabilidad del Cielo se encuen­tra tan profundamente dentro de ti, que todas las cosas de este mundo no hacen sino pasar de largo, sin notarse ni verse. 4La sosegada infinitud de la paz eterna te envuelve dulcemente en su tierno abrazo, tan fuerte y serena, tan tranquila en la omnipoten­cia de su Creador, que nada puede perturbar al sagrado Hijo de Dios que se encuentra en tu interior.

3. He aquí el papel que el Espíritu Santo te asigna a ti que sirves al Hijo de Dios y que quieres contemplar su despertar y regoci­jarte. 2Él forma parte de ti y tú de él porque es el Hijo de su Padre, y no por ningún otro propósito que tú puedas ver en él. 3Lo único que se te pide es que aceptes lo inmutable y lo eterno en él, pues tu Identidad reside allí. 4Sólo en él puedes encontrar la paz que mora en ti. 5Y todo pensamiento de amor que le ofrez­cas no hace sino acercarte más a tu despertar a la paz eterna y a la dicha infinita.

4. Éste sagrado Hijo de Dios es como tú: el reflejo del Amor de su Padre por ti, el tierno recordatorio del Amor de su Padre me­diante el que fue creado, el cual todavía mora en él al igual que en ti. 2Permanece muy quedo y escucha la Voz de Dios en él, y deja que esa Voz te diga cuál es su función. 3Pues él fue creado para que tú fueses íntegro, pues sólo lo que está completo puede ser parte de la compleción de Dios, la cual te creó.

5. Él único regalo que el Padre te pide es que no veas en la crea­ción más que la esplendorosa gloria del regalo que Él te hizo. 2Contempla a Su Hijo, Su regalo perfecto, en quien su Padre refulge eternamente, y a quien toda la creación le ha sido dada como propia. 3Y puesto que él dispone de ella se te da a ti. aPor lo tanto, contempla tu paz allí donde la creación se encuentra en él. 4La calma que te rodea mora en él, y de esa quietud emanan los sueños felices en los que vuestras manos se unen candorosa­mente. 5Éstas no son las manos usurpadoras de los sueños de dolor. 6No empuñan ninguna espada, pues han abandonado su apego a todas las vanas ilusiones del mundo. 7Y al estar vacías reciben en cambio la mano de un hermano en la que yace la ple­nitud.

6. Si conocieses el glorioso objetivo que se halla más allá del per­dón, no te aferrarías a ningún pensamiento, por muy leve que parezca ser su roce con la maldad. 2Pues entenderías cuán grande es el costo que supone conservar cualquier cosa que Dios no haya otorgado en las mentes que pueden en cambio dirigir las manos a bendecir y a conducir al Hijo de Dios a la morada de su Padre. 3¿No te gustaría ser amigo de aquel que fue creado para ser la morada de su Padre? 4Si Dios lo considera digno de Sí Mismo, ¿lo atacarías tú con las manos del odio? 5¿Quién que ponga sus ensangrentadas manos sobre el propio Cielo podría esperar encontrar la paz de éste? 6Tu hermano cree estar sujetando la mano de la muerte. 2Mas no le creas. 8Reconoce, en cambio, cuán bendito eres tú que lo puedes liberar sólo con ofrecerle la tuya.

7. Se te ofrece un sueño en el que tu hermano es tu salvador, no tu enemigo acérrimo. 2Se te ofrece un sueño en el que lo has perdo­nado por todos sus sueños de muerte: un sueño de esperanza que compartes con él, en vez de los sueños de odio y maldad que sueñas por tu cuenta. 3¿Por qué parece tan difícil compartir este sueño? 4Porque a menos que sea el Espíritu Santo Quien le otor­gue al sueño la función que debe tener, éste continuará estando al servicio de la muerte, ya que fue concebido para el odio. 5Cada forma que adopta es, de alguna manera, una invocación a la muerte. 6Y aquellos que sirven al señor de la muerte han venido a adorarlo en un mundo de separación -cada uno con su diminuta lanza y enmohecida espada- para cumplir su vieja promesa de morir.

8. Tal es la médula de miedo de cada sueño que no se le haya entregado a Aquel que otorga a los sueños una función distinta. 2Cuando los sueños se comparten, pierden la función de atacar y separar, si bien para esto fue para lo que se concibieron. 3En el mundo de los sueños, no obstante, no hay nada que esté exento de la esperanza de cambio y mejora, pues no es en él donde se encuentra la inmutabilidad. 4Alegrémonos en verdad de que esto sea así, y no busquemos lo eterno en este mundo. 5Los sueños de perdón son medios para dejar de soñar con un mundo externo a ti. 6Y conducen finalmente más allá de todo sueño a la paz de la vida eterna.

VI. El perdón y el final del tiempo

1. ¿Cuán dispuesto estás a perdonar a tu hermano? 2¿Hasta qué punto deseas la paz en lugar de los conflictos interminables, el sufrimiento y el dolor? 3Estas preguntas son en realidad la misma pregunta, aunque formuladas de manera diferente. 4En el perdón reside tu paz, pues en él radica el fin de la separación y del sueño de peligro y destrucción, de pecado y muerte, de locura y asesi­nato, así como de aflicción y pérdida. 5Éste es el "sacrificio" que pide la salvación, y, a cambio de todo ello, gustosamente ofrece paz.

2. ¡No jures morir, santo Hijo de Dios! 2Pues eso es hacer un trato que no puedes cumplir. 3Al Hijo de la Vida no se le puede des­truir. 4Es inmortal como su Padre. 5Lo que él es no puede ser alterado. 6Él es lo único en todo el universo que necesariamente es uno sólo. 7A todo lo que parece eterno le llegará su fin. 8Las estrellas desaparecerán, y la noche y el día dejarán de ser. 9Todas las cosas que van y vienen, la marea, las estaciones del año y las vidas de los hombres; todas las cosas que cambian con el tiempo y que florecen y se marchitan, se irán para no volver jamás. 10Lo eterno no se encuentra allí donde el tiempo ha fijado un final para todo. 11El Hijo de Dios jamás puede cambiar por razón de lo que los hombres han hecho de él. 12Será como siempre ha sido y como es, pues el tiempo no fijó su destino, ni marcó la hora de su nacimiento ni la de su muerte. 13El perdón no lo cambiará. 14No obstante, el tiempo sólo está a la espera del perdón para que las cosas del tiempo puedan desaparecer, ya que no son de ninguna utilidad.

3. Nada sobrevive a su propósito. 2Si algo fue concebido para morir, morirá, a no ser que se niegue a aceptar ese propósito como propio. 3El cambio es lo único que se puede convertir en una bendición aquí, donde ningún propósito es fijo por muy inmutable que parezca ser. 4No creas que puedes fijar un objetivo que no concuerde con el propósito que Dios te encomendó, y hacer que sea inmutable y eterno. 5Puedes adjudicarte un propó­sito que no te corresponde a ti, 6pero no puedes deshacerte del poder de cambiar de parecer y establecer otro propósito en tu mente.

4. Poder cambiar es el mayor regalo que Dios le dio a todo lo que tú quisieras hacer eterno, para asegurarse de que el Cielo fuese lo único que no desapareciese. 2No naciste para morir. 3Y no puedes cambiar, ya que tu función la fijó Dios. 4Todos los demás objeti­vos, excepto uno, operan en el tiempo y cambian de manera que éste se pueda perpetuar. 5Pues el perdón no se propone conservar el tiempo, sino abolirlo una vez que deja de ser de utilidad. 6Y una vez que deja de ser útil, desaparece. 7Y ahí donde una vez parecía reinar, se restaura ahora a plena conciencia la función que Dios le encomendó a Su Hijo. 8El tiempo no puede fijar un final para el cumplimiento de esta función ni para su inmutabili­dad. 9La muerte no existe porque todo lo que vive comparte la función que su Creador le asignó. 10La función de la vida no puede ser morir. 11Tiene que ser la extensión de la vida, para que sea eternamente una para siempre y sin final.

5. Éste mundo te atará de pies y manos y destruirá tu cuerpo únicamente si piensas que se construyó para crucificar al Hijo de Dios. 2Pues aunque el mundo sea un sueño de muerte, no tienes por qué dejar que sea eso para ti. 3Deja que esto cambie, y todas las cosas en el mundo no podrán sino cambiar también. 4Pues aquí todo se define en función del propósito que tú le asignas.

6. ¡Qué bello es el mundo cuyo propósito es perdonar al Hijo de Dios! 2¡Cuán libre de miedo está, y cuán repleto de bendiciones y felicidad! 3¡Y qué dicha es morar por un tiempo en un lugar tan feliz! 4Mas no debemos olvidarnos de que en un mundo así, no transcurre mucho tiempo antes de que la intemporalidad venga calladamente a ocupar el lugar del tiempo.

LECCIÓN 332

El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.

1. El ego forja ilusiones. 2La verdad desvanece sus sueños malva­dos con el brillo de su fulgor. 3La verdad nunca ataca. 4Sencilla­mente es. 5Y por medio de su presencia se retira a la mente de las fantasías, y así ésta despierta a lo real. 6El perdón invita a esta presencia a que entre, y a que ocupe el lugar que le corresponde en la mente. 7Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad. 8Mas con el perdón, la luz brilla a través del sueño de tinieblas, ofreciéndole esperanzas y propor­cionándole los medios para que tome conciencia de la libertad que es su herencia.

2. Hoy no queremos volver a aprisionar al mundo. 2El miedo lo man­tiene aprisionado. 3Mas Tu Amor nos ha proporcionado los medios para liberarlo. 4Padre, queremos liberarlo ahora. 5Pues cuando ofrecemos libertad se nos concede a nosotros. 6Y no queremos seguir presos cuando Tú nos ofreces la libertad.